Mango
Un mango ya pelado y preparado para su consumo. GTRES

Nos gusta el mango; cada vez más. Según ASAJA, el consumo de esta fruta en España ha aumentado un 277% en los últimos cinco años y casi se ha triplicado, al pasar de 0,21 gramos por habitante en 2014 a 0,58 gramos en 2018.

La producción de mango nacional está localizada principalmente en la comarca malagueña de la Axarquía (como ocurre con el aguacate). Son aún cifras modestas, pero en crecimiento constante. De hecho, nuestro país es el primer productor en la Unión Europea, con 36.000 toneladas en 2018.

Las cifras de producción de esta fruta van incrementándose año tras año, al igual que las de comercialización, y en 2018, España fue el tercer importador europeo de mango, por detrás de Reino Unido y de Países Bajos.

Respecto a la comercialización dentro de la Unión Europea, y teniendo en cuenta también la producción nacional, España se sitúa como el segundo comercializador de mango, con el 17,3% del total.

Una fruta rica y sana

ASAJA espera que la producción de mango crezca en los próximos años "de forma importante" y también su consumo. Y es que el mango está rico y es sano.

El mango posee gran cantidad de potasio, que ayuda frente a las enfermedades cardiovasculares. Su alto contenido de fibra pectina facilita la eliminación de toxinas y ayuda reducir el riesgo de colesterol.

Además, el mango también ayuda al aparato digestivo. Sus enzimas facilitan la digestión, disolviendo rápidamente las proteínas y disminuyendo la acidez. Su gran contenido en fibra ayuda al tránsito intestinal.