Luces led, halógenas, láser, xenón… ¿cuál es mejor para mi coche?
Llevar unas buenas luces es una de las premisas más importantes antes de salir a la carretera.  zwei5/Pixabay

La iluminación del coche es esencial. Es importante ver, pero también ser vistos. Por ello, llevar unas buenas luces es una de las premisas más importantes antes de salir a la carretera. Son el elemento más importante para conducir por la noche y en situaciones climatológicas adversas.

A la hora de elegir las luces más adecuadas para el coche, hay que tener en cuenta que no todas ofrecen la misma capacidad a la hora de iluminar. Desde la revista 'Tráfico y Seguridad Vial' de la Dirección General de Tráfico, explican cuáles son los tipos de luces que existen y sus características.

  • Halógenas: este tipo de luces son las más habituales en los coches, aunque poco a poco están dejando de usarse para dar paso a otros tipos de iluminación más novedosos. Se basan en una bombilla con filamentos. Son las más económicas, pero tienen una vida útil muy limitada, en torno a las 500 horas de uso.
  • Xenón: su funcionamiento es más complejo. Utilizan un tubo de gas que se calienta mediante dos electrodos. La intensidad de la luz que proporcionan es hasta tres veces más que la de un halógeno y, además, consumen menos potencia.
  • LED: funcionan uniendo varios diodos de luz de pequeño formato. Entre sus ventajas destaca una eleva luminosidad, su bajo consumo y una vida útil en torno a las 10.000 horas.
  • Láser: es la última tecnología. Las luces están compuestas por varios diodos láser que se combinan con una sustancia fluorescente de fósforo. Si se compara con las luces LED, ofrecen el cuádruple de brillo. Entre sus ventajas destaca que tienen un alcance de hasta 600 metros, consumen menos que los LED y su vida útil es mayor. En su contra está el elevado precio.

Además de una buena iluminación también hay que prestar atención al estado de los faros. Son uno de los elementos que más se deterioran con el paso de los años. Por ello, cada cierto tiempo hay que limpiarlos y pulirlos. Existen algunos trucos caseros que ayudan a dejar los faros como nuevos, como, por ejemplo, usar pasta de dientes.