El Dr. Clark junto con su "lengua artificial"
El Dr. Clarke mostrando su "lengua artificial". UNIVERSIDAD DE GLASGOW

Uno de los engaños más típicos en Escocia es vender un whisky joven a precio de uno viejo (que es más caro y de mayor calidad), lo que deja a muchos con un mal sabor de boca. Sin embargo, esto podría cambiar con el invento desarrollado por un equipo de científicos escoceses: una "lengua artificial".

El dispositivo se puede utilizar para distinguir una gran cantidad de maltas, lo que podría servir para luchar contra los productos falsos. "Podrías entrenarlo para saber cuántos años tiene un whisky y confirmar si te dicen la verdad o no", expresó el Dr. Alasdair Clark, el autor principal de la investigación de la Universidad de Glasgow.

Clark contó a The Guardian que la tecnología podría incorporarse en un dispositivo pequeño y portátil que podría tener una amplia variedad de aplicaciones, además de la detección del whisky falso, como la identificación de venenos o la monitorización ambiental de los ríos.

"Inicialmente, pensamos en ello más para una especie de línea de producción, mantenimiento de control de calidad. Por ejemplo, si se tiene una compañía de zumo de manzana y el dueño se quiere asegurar de que el producto sea el mismo cada día, con esta tecnología podría", comentó el autor.

El equipo describe en la revista Nanoscale cómo su lengua artificial se basa en una oblea de vidrio que presenta tres matrices separadas, cada una compuesta por dos millones de pequeñas "papilas gustativas artificiales", unos cuadrados 500 veces más pequeños que una papila gustativa humana.

Hay seis tipos diferentes de estos cuadrados en el dispositivo, tres tipos de oro y tres de aluminio. Mientras que un tipo de oro y uno de aluminio están esencialmente desnudos, la superficie de los otros está recubierta con diferentes sustancias químicas.

Cada una de las tres matrices contiene un tipo de oro y un tupo de cuadrado de aluminio. Cuando le la la luz, interactúa con los electrones en la superficie de los cuadrados, lo que produce una disminución de la luz reflejada. Estas inmersiones aparecen en longitudes de onda ligeramente diferentes, dependiendo del tipo de cuadrado.

De esta forma, cada líquido da lugar a su propia "huella digital", lo que puede utilizarse para distinguir diferentes tipos de líquidos, entre ellos, diferentes whiskies, sin necesidad de revelar su composición. "Tu lengua no puede decirte qué hay en el café negro, pero sabe a qué sabe el café negro", ejemplificó Clark.