Google Home
Google Home, el asistente virtual de Google para el hogar, posee una sofisticada inteligencia artificial. Google

Las empresas que gestionan asistentes virtuales como Google, Amazon, Apple o Samsung aseguran siempre que las conversaciones entre un usuario y su asistente son del todo privadas. Aseguran, aseguraban, que la interacción se produce exclusivamente mediante inteligencia artificial, es decir, que los únicos que 'escuchan' al usuario son robots.

Pero no. En julio, Google admitió que "expertos del lenguaje" contratados por la firma escuchan aproximadamente el 0,2% de las conversaciones que los usuarios mantienen con su asistente virtual, lo que implica que una parte de esas interacciones no son completamente privadas. Como contó el medio belga VRT News, los empleados podían recopilar información personal de los usuarios, alguna de ella con carácter sensible.

El viernes pasado Apple anunció que suspende temporalmente el programa por el que terceros contratados por la empresa escuchaban conversaciones entre los usuarios y el asistente virtual Siri, al haberse generado polémica mediática en torno a esta práctica. Y al tiempo Google anuncia que dejará de transcribir las conversaciones de los usuarios europeos.

En este caso, la multinacional del buscador actúa por exigencia de Alemania, del comisario de Protección de Datos y Libertad de Información de Hamburgo (HmbBfDI). Esta institución ha ordenado a Google dejar de hacer transcripciones de audio de su Asistente y de Home durante tres meses en la Unión Europea al descubrirse que recopilaba información personal sobre las conversaciones que grababa para evaluar la calidad del servicio.

El HmbBfDI ha iniciado un proceso administrativo para prohibir a Google que continúe realizando evaluaciones de su Asistente y de sus altavoces Home, escuchando y transcribiendo las conversaciones de sus usuarios, durante un periodo de tres meses. El objetivo es "provisionalmente proteger los derechos de privacidad de los datos de los usuarios", aseguran en un comunicado.

Ante ello, Google ha confirmado al organismo alemán que "no llevará a cabo en el presente y durante al menos tres meses desde el 1 de agosto de 2019" las transcripciones de las grabaciones de voz en la Unión Europea. Para llevar a cabo esta prohibición, el comisionado alemán se ampara en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea.

El RGPD permite a las autoridades de protección de datos tomar medidas ante situaciones de carácter urgente que atenten contra la protección de datos de sus usuarios para proteger sus derechos y libertades por un periodo que no exceda los tres meses. La autoridad alemana también insta a las empresas encargadas de otros sistemas de asistente de voz como Apple o Amazon a que "revisen la implementación de medidas apropiadas" al respecto.