Más de 10.000 españoles viajan a Turquía cada año para hacerse un trasplante de pelo pero tiene sus riesgos. Muchas veces la operación se hace después de una única valoración a través de WhatsApp y en los últimos meses se ha disparado el número de pacientes que acuden a clínicas españolas para intentar solucionar lo que no les hicieron bien en Estambul.

En España, los trasplantes de pelo también se han abaratado pero por menos de 3.000 euros no se debería hacer esta intervención porque es necesario un equipo médico y un quirófano.

"Los dermatólogos tenemos que hacer una llamada a la sensatez", dicen. "Las clínicas low cost no disponen de médicos ni personal cualificado", denuncian algunos profesionales, que añaden que es "en salas hospitalarias o salas de hotel donde realizan la intervención". "El modus operandi de las clínicas low cost es operar todo a toda costa, y muchos de los clientes no serán operables", aseguran. Avisan de que a veces, se encuentran "auténticas chapuzas".