El efecto mirón y otros descuidos que hay que evitar al volante
El efecto túnel es uno de los más conocidos y peligrosos. Freepik

A la hora de conducir hay que poner a trabajar los cinco sentidos. Y es que, aunque forme parte de nuestra rutina, es esencial estar siempre preparado para actuar si hay complicaciones. A veces, estas vienen dadas porque se produce un accidente o un atasco, pero otras somos nosotros los que nos despistamos y perdemos el control de nuestro vehículo.


Cinco efectos que debes conocer si conduces

  • Efecto pantalla. La conducción con viento puede ser muy peligrosa si no se conoce este efecto, capaz de empujar un vehículo a gran velocidad. Suele darse cuando se adelanta un camión, pues durante unos segundos la carga nos protege de la fuerza del viento, pero al pasarlo se recibe un empujón inesperado que puede acabar en accidente si uno no se lo espera.
  • Efecto túnel. A mayor velocidad, menor es el campo de visión del conductor. Por eso, al exceder los límites establecidos (y si, además, se ha consumido alcohol), el entorno puede comenzar a difuminarse, de tal manera que solo se percibe lo que se tiene de frente.
  • Efecto submarino. Aunque puede acarrearnos una multa, son muchos los copilotos que, ante la tentación de subir los pies en la guantera, ceden. Más allá de la cuestión económica, este gesto puede ser mortal en caso de accidente, pues debido a la postura corporal adquirida, el cuerpo se puede escurrir por debajo del cinturón y salir despedido por el parabrisas.
  • Efecto mirón. Cuando se produce un accidente en la carretera en el que no se está involucrado y ya han llegado las autoridades pertinentes (por lo que prestar ayuda no es necesario), lo que hay que hacer es seguir conduciendo con calma y no mirar lo que está ocurriendo, ya que se acabará consiguiendo agravar el accidente si nos estrellamos.
  • Efecto elefante. Es uno de los motivos por el que todos los pasajeros deben llevar el cinturón y los objetos siempre deben estar en el maletero y bien agarrados, ya que pueden ser mortales en caso de accidente al multiplicar su peso durante un frenazo. Así, según la DGT, a 60 km/h, un pasajero de 75 kilos sin el cinturón de seguridad golpearía el asiento delantero con una fuerza equivalente al peso de un paquidermo de 4,2 toneladas.