¿Cómo ahorrar en combustible? 10 trucos para una conducción eficiente
Antes de subirse al coche es aconsejable revisar que esté en perfectas condiciones.  Freepik

Conducir de una manera adecuada y eficiente puede ayudar a ahorrar en combustible hasta un 15% de media y, además, contribuye a reducir la contaminación ambiental.

Antes de subirse al coche es aconsejable revisar que esté en perfectas condiciones. Una de las cosas que hay que mirar es la presión de los neumáticos. Si se tiene por debajo de la recomendada, el roce de las ruedas con la carretera será mayor por lo que el consumo de carburante aumentará.

Además de este consejo, desde la página web de la DGT explican cuáles son las diez claves para una conducción eficiente:

  1. Salir sin acelerar: al arrancar el vehículo no es necesario pisar el acelerador: la electrónica del vehículo regula de forma automática las condiciones del encendido.
  2. La primera, solo para salir: hay que utilizar la primera marcha solo para arrancar y pasar a segunda tras un par de segundos.
  3. Anticipar el cambio: acelerar de forma progresiva, sin pisar el pedal a fondo. Cambie entre 1.500 y 2.500 revoluciones (motor de gasolina) o entre 1.300 y 2.000 (diésel).
  4. Marchas largas: utilizar las marchas largas a bajas revoluciones el mayor tiempo posible. Eso sí, manteniendo siempre el control sobre el vehículo y la capacidad de respuesta en caso de imprevisto.
  5. Velocidad constante: conducir a velocidad constante, sin acelerar y frenar innecesariamente. Desperdiciará menos combustible.
  6. Moderar la velocidad: aumentar la velocidad hace que se dispare el consumo de combustible.
  7. Anticiparse: mantener la distancia de seguridad y anticiparse a los imprevistos hace la conducción más eficiente.
  8. Usar el freno motor: En las deceleraciones, levantar el pie del acelerador y dejar marchar el vehículo con la marcha engranada.
  9. Pendientes: en los ascensos, retrasar la reducción de marchas y acelerar ligeramente. En las bajadas, circular en marchas largas.
  10. Solo lo necesario: evitar el equipaje innecesario (puede aumentar el consumo hasta un 40%), llevar las ventanillas abiertas (consumo extra del 5%) o usar, si no son necesarias, la calefacción o el aire acondicionado (+25%).