¿Existe una distancia mínima cuando aparcamos en la ciudad?
Aparcar es una de las acciones al volante que más quebraderos de cabeza da.  Freepik

Aunque es una de las primeras maniobras que se aprende cuando nos sentamos al volante, la perfección está lejos del alcance de muchos. Así, estacionar requiere destreza, paciencia y una buena visión espacial, pues lo habitual es que el hueco libre sea más pequeño de lo necesario, la fila de coches que nos precede se impaciente y nos toque el claxon (acción que es susceptible de multa), y que los vehículos que rodean nuestro futuro aparcamiento no se hayan esmerado en dejar los suyos bien alineados.

Aun así, y a pesar de todos los imprevistos posibles, existen algunos trucos para dejar el coche perfectamente aparcado (y, advertimos, que ninguno es haciéndolo de oído) y no morir de desesperación en el intento, evitando, además, rozamientos y choques por partes de otros vehículos que intentes estacionar. Eso sí, los milagros no existen: si el aparcamiento seleccionado apenas supera el metro y medio, desiste y busca otro, porque no va a haber maniobra que valga.

Así se aparca a la primera

  • Aparcamiento en línea. Es la modalidad de aparcamiento más lento y compleja y es habitual tener que hacer numerosas maniobras para conseguir encajar el coche en el espacio. Para hacerlo con mayor eficacia, es importante situar el vehículo en paralelo con el que está delante hasta hacer coincidir los espejos retrovisores. Después, lo mejor es echar marcha atrás en línea recta hasta que por la ventanilla derecha trasera coincida con la esquina trasera izquierda del otro coche; y, una vez en esta posición, girar toda la dirección a la derecha y dar marcha atrás hasta ver por el retrovisor izquierdo el faro derecho del auto de atrás. Es esta posición de 45º respecto a los otros vehículos hay que girar la dirección al completo hasta la izquierda y dar marcha atrás para introducirnos en el hueco. Así, ya solo quedaría cuadrarlo para respetar la distancia mínima con los coches de delante y de detrás.
  • Aparcamiento en batería. En el caso que el aparcamiento en batería esté a la derecha, hay que posicionarse en perpendicular con los coches ya estacionados y a una distancia de un metro, alineando nuestro parachoques de atrás con el vehículo que, una vez finalizada la maniobra, quedará a nuestra derecha. Solo quedará girar al máximo la dirección a la derecha y retroceder vigilando no chocar con el resto. En caso de que el aparcamiento esté a la izquierda, los pasos a seguir son los mismos, aunque girando, por su puesto, en esta otra dirección.