¿Existe una distancia mínima cuando aparcamos en la ciudad?
Aparcar es una de las acciones al volante que más quebraderos de cabeza da.  Freepik

Aparcar es una de las acciones rutinarias que más problemas causa a los conductores. Y es que no hace falta ser un principiante para vérselas a la hora de buscar un hueco perfecto en el que quepa el coche y en el que no corra peligro de sufrir ningún golpe desafortunado. Además, es conveniente que el lugar seleccionado no sea una zona de estacionamiento de pago y, por supuesto, que esté lo suficientemente cerca del destino al que intentamos llegar.


A todo esto, hay que añadir la presión que, de forma habitual, el resto de conductores que buscan aparcamiento ejercen sobre los que están intentando maniobrar para caber en el lugar escogido. Da igual que estén esperando a que nos demos por vencidos y nos vayamos (llegando incluso a tocarnos el claxon), esperen pacientes su turno o que demuestren que tienen prisa por llegar a su destino; sentir que hay una fila de coches esperando a que consigas aparcar es una de las pesadillas más comunes de los conductores.


Claro que, más allá de las complicaciones que conlleva un estacionamiento rutinario (aunque contemos con alguna de las apps más efectivas para encontrar un hueco), existe un problema mucho mayor: desaparcar cuando los coches de delante y de atrás han decidido apurar al máximo sus maniobras. Pero, ¿existe una distancia mínima en la ciudad que haya que respetar por el bien común?


Según el Artículo 91 del Reglamento General de Circulación, "la parada y el estacionamiento deberán efectuarse de tal manera que el vehículo no obstaculice la circulación ni constituya un riesgo para el resto de los usuarios de la vía". Así, se sobreentiende que los coches deben respetar el espacio esencial para salir sin problema, pero no se establece una medida obligatoria que respetar. No obstante, lo mejor es asegurarse de la ordenanza municipal que nos corresponde, para ver si contempla alguna regulación a la que recurrir en caso de apuro, pues, de ser así, será la grúa la que ponga fin a la situación.