robot personas mayores
Imagen del robot al lado de una persona mayor. EURECAT

Los robots como nuevos cuidadores de personas mayores es una idea que se acerca cada vez más a la realidad. Existen ensayos y varias investigaciones en este campo en todo el mundo y ponerlo en práctica será cuestión de tiempo. Las nuevas iniciativas insisten en humanizar más la tecnología para una interacción lo más natural posible.

Eso intenta el centro tecnológico de Cataluña Eurecat, que ha participado en el desarrollo de un robot que hará de cuidador virtual. El autómata, de nombre Guraff, mide 160 centímetros, pesa unos 15 kilos y tiene un diseño modular formado por una pantalla de vídeo en la parte superior ajustable a la altura del usuario, así como unas ruedas que le permiten desplazarse con autonomía por la casa.

"Hemos intentado humanizar la interface con la que se relaciona la persona que está sola en casa a través del robot. Muchas veces pensamos que con esta humanización de la tecnología, los robots nos pueden ayudar y por eso intentamos que la interacción sea lo más natural posible", explica a 20minutos el responsable de la Unidad de eHealth de Eurecat, David Marí.

Ciberasistentes para la tercera edad

El robot está basado en la inteligencia artificial de aprendizaje automático que brinda asistencia robotizada a personas mayores y, sobre todo, personas con dependencia. La investigación forma parte de MoveCare, un proyecto financiado por el programa 'Horizonte 2020' de la Unión Europea, diseñado para desarrollar proyectos de cooperación sobre salud de la tercera edad. Cuenta con la participación de 14 socios, de siete países y esperan acabarlo a finales de 2019.

Gracias a sensores y dispositivos que pueden llevarse puestos o colocarse por toda la casa, los ciberasistentes tienen permanentemente controlada la salud de las personas mayores. Estos permiten interactuar con la gente dependiente y "que estén acompañando a la persona de la manera lo más humana posible".

A través de plantillas inteligentes o el propio teléfono móvil, se analiza el estado y el comportamiento del usuario. Todo para detectar situaciones de riesgo y emitir alertas, así como para enviar recordatorios y propuestas para el cumplimiento de la dieta y de la medicación. "Es un sistema robótico con objetos inteligentes, una comodidad virtual y un centro de actividades para confeccionar a través de la inteligencia artificial servicios asistenciales y actividades. Es la monitorización de personas mayores y dependientes en el hogar", aclara Marí.

¿Un posible sustituto a un familiar?

La idea del proyecto no es solo la de sustituir a un familiar, lo que pretenden es que el robot "pueda colaborar con el familiar o con los profesionales". "No solo a nivel de alarmas como se hace en la asistencia clásica, sino que en el caso de personas que pueden tener cierto grado de dependencia, el robot analiza también todo lo que es el deterioramiento cognitivo de la persona".

Uno de los problemas a los que se suelen enfrentar estos proyectos es la aceptación. Según Marí, ellos no "pretenden sustituir al cien por cien a una figura presentada por familiares o cuidadores". Considera "clave" que la persona "reciba al robot en casa" como alguien con quien interactuar y con el que se pueda relacionar.

La dificultad que tiene las personas mayores de familiarizarse con las nuevas tecnologías supone "un reto" para esta iniciativa. Pero insisten en que "humanizar la interface" con la que se relaciona la persona en casa a través del robot "puede ayudar para que la la interacción sea lo más natural" posible. "Intentamos hacerlo de  manera transparente, no invasiva y que el robot se vea como un compañero de ayuda virtual", concluye.