Café
Una taza de café, en imagen de archivo. GTRES

El precio de un café solo o expreso en los diferentes trenes de Europa puede variar entre los 1,40 euros hasta los 4 euros. Así lo muestra un análisis comparativo elaborado por Virail, tras "viajar" por los más de 236.000 kilómetros de vías europeas, para saber cuánto cuesta disfrutar de una taza de café en los ferrocarriles de nuestro continente.

Los amantes del café encontrarán en los Ferrocarriles Nacionales Polacos (PKP) los más baratos de los que se sirven en las principales compañías de trenes europeas, con un precio de 1,4 euros. Más allá del café, los trenes polacos son los más económicos en servicios de restauración, como demuestra que un refresco de medio litro cueste solo 1,6 euros; un tercio de cerveza, 2,3 euros; o un sándwich de jamón y queso, 1,7 euros.

En Italia, cuna del espresso, a los viajeros un café solo les cuesta 1,5 euros, mientras que el capuchino se sirve por 1,7 euros. En este caso, a diferencia del anterior, el resto de los alimentos y bebidas no son tan económicas: un tercio de cerveza, por ejemplo, cuesta 4 euros, mientras que los panini tienen un precio de 4,5 euros.

En España, tomarse un café solo a bordo de los trenes de Renfe cuesta 2 euros. Aunque sea más caro que el que se sirve en bares y cafeterías españolas, este precio se sitúa por debajo de lo que pagan los usuarios del ferrocarril en países como Suecia, Austria, Reino Unido, Alemania, Francia, Irlanda o Suiza.

En estos destinos, el precio varía entre los 2,15 euros del operador estatal sueco hasta los 2,5 euros de la alemana Deutsche Bahn o la francesa SNCF. A medio camino, se sitúa el precio establecido por la Österreichische Bundesbahnen de Austria: 2,2 euros para un café solo.

Los más caros, en Irlanda y Suiza

En Gran Bretaña hay una gran variedad de precios, en función del destino y de la compañía elegida. En el caso del café, las tarifas más baratas son las de la London North Eastern Railway, que ofrece este producto por 1,88 euros, y los de la ScotRail, que sirve café desde 2,05 euros. Por su parte, la South Western Railways, la CrossCountry y Arriva Trains Wales cobran los cafés a 2,61 euros, respectivamente.

Las compañías de ferrocarriles con los servicios de restauración más caros de Europa son la Irish Rail de Irlanda y la SBB de Suiza. En el caso de Irlanda, los pasajeros tienen que desembolsar 3,5 euros por un café; y unos 4 euros en el caso de Suiza. Si comparamos los precios de ambas compañías con los precios de la PKP polaca (la más barata de Europa) se observa que el café cuesta en Irlanda un 250% más que en Polonia, y en Suiza un 287% más.

Sobre los precios generales de restauración en los trenes de ambos países, cabe destacar que en el Irish Rail se cobra 4 euros por una Guinness o 5,95 euros por un bocadillo. En el caso de la suiza SBB, una cerveza de 0,33 litros cuesta unos 5,58 euros, y una selección de quesos y embutidos suizos unos 23 euros.

Como curiosidad, cabe destacar que tanto Holanda como Bélgica no tienen servicio de cafetería en sus rutas nacionales. Sí es posible encontrar servicio de restaurante en los trenes con rutas internacionales, como el Eurostar, el tren de alta velocidad que conecta Londres con París y Bruselas a través del Eurotúnel.