En distancia, más de 1.100 kilómetros separan Cádiz de Barcelona. En tiempo, casi 11 horas de viaje en coche y unas 8 en Renfe. Recorrer la Península de punta a punta es un trayecto pesado. Pero ¿y si en unos años fuera posible hacer ese mismo recorrido en tren en solo una hora? Esa premisa es aún algo descabellada en 2018, aunque se trata de un sueño que está cada vez más cerca de cumplirse gracias al Hyperloop, también conocido como el tren supersónico del futuro, capaz de superar los 1.000 km/hora.

Este martes, tras cinco años de diseño y trabajo de ingeniería, se ha presentado a nivel mundial su primera cápsula para pasajeros en el Puerto de Santa María, en Cádiz, en la planta de la multinacional de origen gaditano Carbures, ahora Airtificial. Se trata de una cápsula a tamaño real, bautizada Quintero One, que mide 32 metros de largo y pesa cinco toneladas. Para desarrollarla, han sido necesarias 21.000 horas de ingeniería. Ahora será trasladada a Toulouse (Francia) para su optimización.

"Es un honor y un orgullo que un hito mundial como este se haga con acento andaluz", manifestó Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, y madrina del evento. "Somos una tierra pionera", aseguró. La idea es que empiece a circular en cinco años a casi la velocidad del sonido.

Ahora bien, ¿qué forma tiene el Hyperloop? Nos podemos hacer una idea por la fotografía que ilustra esta noticia, pero vayamos más allá. Imagine unos pilares de hormigón sobre los que se dispone un tubo de acero cerrado, completamente al vacío y sin raíles. Por él circulará un tren, aunque será muy diferente a lo que conocemos.

La idea de los ingenieros es que por el interior del tubo viajen unas cápsulas (como la de la imagen) que serían propulsadas por imanes permanentes, lo que provocaría su levitación. Es decir, las cápsulas, que pueden transportar de entre 30 a 40 pasajeros sentados en asientos de dos plazas, estarían suspendidas. Sería como viajar en "un avión sin alas".

Suena a ciencia ficción, pero el objetivo es que en tres años esté listo el primer tren para subir viajeros a bordo y en cinco, para ser una realidad comercial, según indicó Dirk Ahlborn, CEO de Hyperloop Transportation Technologies (HTT). "Hace cinco años oímos muchas veces que era imposible", recordó Ahlborn, quien destacó que ahora nadie duda de que el proyecto será una realidad y que creará una industria nueva. A su juicio, lo más complicado será crear la nueva regulación que precisará este nuevo medio de transporte, algo en lo que su empresa –dijo– ya trabaja con los gobiernos.

Otra de las cuestiones que plantean será la de integrar en el paisaje los tubos en cuyo interior viajarán las cápsulas, de manera que en unos años no sea extraño ver carreteras o vías del tren junto a la tecnología supersónica del Hyperloop. "Estamos trabajando para que esté integrado en el paisaje", explicó el responsable de HTT. El proyecto estudia, incluso, crear tubos transparentes. En definitiva, el viaje asegura una experiencia de inteligencia artificial sin precedentes.

Sus creadores destacan como ventaja fundamental no solo la velocidad, sino también su sostenibilidad, ya que retroalimentará a los sistemas instalados en su misma estructura, tales como la energía solar o la eólica. Además, permitirá conocer "en tiempo real", gracias a que estará totalmente sensorizado, cualquier incidencia, según detalló Rafael Contreras, presidente y fundador de Carbures. Los creadores están convencidos también de que este medio de transporte, cuya inversión amortizarán en unos ocho o doce años, "ganará dinero" porque sus costes de operación serán "muy bajos".