'Fortnite'
Epic lanzó 'Fortnite' en julio de 2017. EPIC GAMES

Fortnite se ha convertido en el gran juego de moda en los últimos tiempos, hasta el punto que el riesgo de engancharse en exceso a este ha derivado en casos como el de la pequeña de 9 años de Reino Unido que, hace pocas semanas, tuvo que ser ingresada para tratar esa adicción, que se ha convertido en un problema real para los más jóvenes.

Aquella niña llegaba a orinarse encima con tal de no parar el juego e ir al baño y acabó agrediendo a su padre cada vez que este la intentaba quitárselo.

Psicólogos infantiles están relatando múltiples problemas desarrollados a partir de un uso incesante y compulsivo de Fortnite por los más pequeños de la casa, según informan desde Livescience. Randy Kulman, director clínico del South County Child and Family Consultants en Wakefield (Estados Unidos) cuenta que sus pacientes han desarrollado una "obsesión con este juego y no pueden dejarlo, hasta el punto que llegan a jugar por las noches a escondidas de sus padres". Esta adicción, indica, acaba teniendo serios efectos en su desarrollo y rendimiento escolar a la vez que provoca que desaparezca el interés de lo niños por el mundo real que les rodea.

Emily Gifford, psicóloga clínica en Westchester, afirma que este tipo de juegos son capaces de "rellenar vacíos" existentes en los pequeños. Fortnite cuenta con todos los ingredientes para enganchar al jugador: no exige ser un jugador experimentado, ni subir de nivel, mezcla elementos de juegos como Call of Duty y Minecraft, cuenta con importante componente social (con 125 millones de personas que juegan ahora mismo en todo el mundo), etc.

Lo ideal debe ser no pasar de los 40 minutos los días de colegio y una hora los fines de semana, según el médico de familia y psicólogo en Exton Leonard Sax, que indica que sobrepasar esos tiempos influirá negativamente en el pequeño.

Te invita a jugar una y otra vez, lo que hace que, según advierte Randy Kulman, "tiendan a involucrar a los niños por períodos de tiempo cada vez más largos". El temor está en pensar que un juego pueda llegar a los móviles Android (por ahora está en PC e iOS), lo que elevaría exponencialmente las posibilidades de los niños de acceder al mismo.