Baños públicos
Baños públicos. GTRES

Que no se vean no significa que no estén. Tanto los baños públicos como los aseos que se comparten en colegios, hospitales, oficinas… son un foco de bacterias y gérmenes, y también una fuente de contagio de enfermedades como la gripe o la gastroenteritis. Pero no son los únicos sitios donde los podemos encontrar. Inevitablemente usamos todos los días cosas que están plagadas de bacterias, como el mando de la tele, la tabla de cortar los alimentos, el ordenador e incluso el teléfono móvil.

Es cierto que hay ciertas bacterias que son más habituales de encontrar en los baños públicos como el E-coli, la salmonela, el estreptococo o el campylobacter. Por ellos pasan al día cientos y cientos de personas y muchas veces no nos queda otra opción que usarlos. Nos los podemos encontrar limpios o sucios, pero todos ellos están llenos de gérmenes, eso sí, en algunas partes más que en otras.

Seis sitios del baño donde se concentran la mayoría de las bacterias

  • Pomo de la puerta: es inevitable tocarlos tanto al entrar como al salir. Si tenemos en cuenta que no todo el mundo se lava las manos y que además no son elementos que se limpien todos los días, son uno de los lugares donde más bacterias se acumulan, incluso más que en el propio váter.
  • La cadena o el botón de la cisterna: al igual que el pomo de la puerta, la cisterna es un elemento que cientos de personas tocan a diario y, por tanto, un gran nido de bacterias. Siempre que se tire de la cadena hay que hacerlo con la tapa bajada ya que las bacterias que hay en el interior pueden salir a cualquier otra zona del baño.
  • Secador de manos: si piensas que estas a salvo siempre y cuando no toques nada, no es así. El aire de los secadores automáticos hace que se dispersen las bacterias contaminando prácticamente todo el baño.
  • Inodoro: se tiende a pensar que la taza de váter es donde más bacterias hay, pero no es así. Lugares como el pomo de la puerta o la cisterna tienen más gérmenes, pero eso no quiere decir que la taza no las tenga. Hay que evitar tocarla lo menos posible. Puede parecer que esté limpia, pero eso no significa que esté descontaminada.
  • Papel higiénico: la superficie del papel higiénico es otro de los sitios donde se establecen los gérmenes con mucha facilidad.
  • Dispensador de jabón: el propio dispensador puede ser un gran nido de gérmenes si no se limpia con frecuencia. Los jabones en pastilla, aunque no es muy habitual encontrarlos en baños públicos, son menos recomendables. Cuando nos lavamos las manos parte de las bacterias se quedan impregnadas en la pastilla.

Para evitar llevarnos bacterias a casa, lo mejor que podemos hacer es no dejar el bolso o cualquier otro objeto en el suelo, intentar tocar lo menos posible los pomos, el váter, los grifos…, pero, sobre todo, lavarnos bien las manos.