Audi
El presidente ejecutivo de Audi, Rubert Stadler. EFE

El presidente de Audi, Rupert Stadler, negó este miércoles en la junta general de accionistas que las irregularidades descubiertas en el software de control del motor turbo diésel inyección de seis cilindros del A6 y A7 sean una nueva manipulación.

Stadler consideró que se trata de "un fallo muy grave" de uno de sus departamentos técnicos, "pero no una nueva manipulación del software".

La marca de los cuatro anillos, que pertenece al grupo Volkswagen, confirmó el martes irregularidades en el software de control del motor turbo diésel inyección instalado en 60.000 vehículos A6 y A7 en todo el mundo, excepto EE UU, y del que ha interrumpido la comercialización. El máximo responsable de Audi dijo que se olvidó quitar un módulo del software para el control del motor instalado.

Stadler hizo hincapié en que Audi todavía no ha superado la crisis del diésel, tampoco los procedimientos jurídicos y que su equipo trabaja mucho para superarla.

El motor en el que han aparecido las irregularidades es el V6 TDI Gen2 evo con la norma EU6 y una potencia de 200 kW, que está instalado en los modelos A6 y A7 de la generación C7.

Ya lo ha comunicado a las autoridades

Stadler dijo también que Audi descubrió el error la semana pasada y ha informado a la Oficina Federal de Transporte Automovilístico (KBA por sus siglas en alemán).

Asimismo Audi se compromete a actualizar el software y ha interrumpido las entregas y comercialización de estos modelos.

El semanario 'Der Spiegel' informó el martes de la existencia de un software ilegal en el motor para manipular las emisiones ya que apaga el sistema de limpieza conforme se va terminando el AdBlue, que es la disolución de urea utilizada para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) causadas por los escapes de los motores diésel.

Desde que se descubrió la manipulación de las emisiones de gases en otoño de 2015, las autoridades alemanas han ordenado la retirada de más de 150.000 vehículos de la marca Audi.