Champú
Los dermatólogos recomiendan el uso frecuente del champú. GTRES

Cada vez son más los hombres y mujeres que deciden utilizar diferentes productos como cremas, geles o lociones para cuidar su piel. Sin embargo, en muchas ocasiones desconocemos qué es exactamente lo que estamos aplicando sobre nuestro cuerpo.

¿Qué son los parabenos?

Los parabenos son unas sustancias químicas que se utilizan como conservantes en muchos productos de cosmética. Existen varios tipos de uso común y en su totalidad frenan la aparición de bacterias, extendiendo la vida útil de estos productos.

SGeneralmente, cualquier elemento de cosmética necesita una sustancia que prevenga la acción de otros microorganismos. Esta es la principal utilidad de los parabenos, además de, en algunos casos, evitar la pérdida de su efectividad.

¿Cómo podemos identificar los parabenos?

La identificación de los parabenos se puede llevar a cabo desde la etiqueta por sus nombres, generalmente en inglés: propylparaben, benzylparaben, butylparaben o methylparaben.

Pero, ¿hasta qué punto pueden ser dañinos para nuestra piel este tipo de productos?

La Cosmetic Ingredient Review realizó en 1984 un estudio que ponía de manifiesto que el uso de los parabenos en cosméticos no derivaba en ningún tipo de riesgo, siempre que la concentración habitual de estos no superase el 25%, una proporción que está muy lejos de ser empleada en cualquier producto cosmético, por lo que no hay que temerlos. En 2012 un panel de expertos de la CIR reafirmó las conclusiones: el uso de los parabenos en cosmética no entraña riesgos para la salud.

Estudios posteriores apuntan en la misma dirección respecto a los parabenos, que llevan empleándose sin problemas desde hace más de siete décadas en las siguientes variantes: Methylparaben, Ethylparaben, Propylparaben y Butylparaben

Sin embargo, pese a que son los conservantes más empleados en productos de cuidado y aseo personal, algunas marcas han dejado de utilizarlos en los últimos años. El principal motivo es que su mala prensa ya que se lo ha relacionado con tumores como el de mama o del sistema reproductor masculino por la presencia de estrógenos en estas sustancias, pese a que no hay ninguna evidencia científica que apunte a que haya una relación directa y el consenso de los expertos apunta a que son completamente seguros.