Comida picante
Comida picante GTRES

¿Quién no se ha pasasdo alguna vez con el picante al preparar una receta en casa o se ha confiado con su aguante comiendo en un restaurante indio? Aunque es mejor andar con cuidado para no acabar en el hospital -evitar comer la guindilla más picante del mundo también es una buena idea- hay algunos remedio cuando ya es demasiado tarde y la boca arde.

En realidad hay demasiados remedios porque, casi igual que con los lloros y la cebolla, cada uno tiene su particular consejo a la hora de aplacar el picante. Que sí, que puede ser sano según algunos estudios, pero la sensación de la lengua en llamas no es nada agradable.

Pese a que la lista de supuestos remedios contra el exceso de picante es larga, hay uno en el que todo el mundo coincide: los lácteos. Y no es casual porque la caseina presente en la leche y derivados actua mitigando los efectos de la capsicina, el compuesto presente en los alimentos picantes y que provoca esa reacción.

Así, beberse un vaso de leche suele ser uno de los consejos más recurrentes para calmar el picante, aunque algunos apuestan por el yogur. De hecho, que la bebida tradicional que acompaña a muchos platos indios sea el lassi, a base de yogur, no es casual.

Lo que no sabíamos es que el dulce también puede tener un efecto positivo para calmar el picante. De ahí que muchos recomienden uan cucharada de miel o incluso ponerse en la boca una cuchara llena de azúcar. ¿Y algo grasiento? Sobre esto hay menos acuerdo y quienes lo han probado asegura que ni una cucharada de aceite de oliva ni una de mantequilla de cacahuete son demasiado efectivas.

¿Y qué pasa si se combina azúcar y azúcar? Pues que al parecer damos con el remedio definitivo. Al menos eso es lo que aseguran desde Thrillist que, tras probar los remedios más habituales, han llegado a la conclusión que una buena ración de helado de vainilla es la mejor solución para recuperar la boca después de un atracónd de picante.