'Juego de Tronos'
La reina Daenerys Targaryen, también llamada Daenerys de la Tormenta en la serie Juego de Tronos. GAME OF THRONES

Frío, un frío que pela. Cuando las temperaturas caen las defensas naturales de la piel piden máxima protección para evitar deshidratación y descamación.

Resulta imprescindible usar faciales con fórmulas que reparen, pero que al mismo tiempo nutran la dermis. "El frío altera la película hidrolipídico encargada de regular la hidratación y la flexibilidad de la capa córnea, de la que está recubierta. Si este último se debilita, la piel se vuelve seca y es más sensible a la agresión de los agentes externos", explican los expertos de Lancaster.

En cambio, cuando el estrato córneo está intacto, "el agua presente en la piel se retiene con eficacia y esta se mantiene tonificada y elástica", añaden desde la marca Olay.

Te damos una serie de consejos para que protejas tu piel contra el frío:

Hidratación externa: Vital proteger la piel de la cara con una crema fría que ayude a combatir la pérdida de lípidos de la epidermis. En general, los dermatólogos aconsejan cremas que contengan parafina, glicerina, aceites e ingredientes como el coco, karité y jojoba.

Importante la alimentación: Para proteger la piel desde el interior, durante el invierno debes de consumir muchos líquidos. Bebe agua, pero también té, infusiones de hierbas y zumos naturales. Al hidratarte más, verá mejoras (incluso) en la piel.

Sin pasarse de limpios: Ten cuidado con el tipo de productos faciales que utilizas para tu rutina diaria. Aquellos que son muy agresivos, desengrasantes y con mucha espuma, secarán aún más la piel. Para la limpieza, usa agua micelar o una leche limpiadora suave.

Piel hirritada

Campo vs ciudad: Si vives en la ciudad, usa cremas que tengan también ingredientes para proteger de los factores externos como la contaminación. Si vives en el campo, es también importante que las cremas tenga un factor protector solar alto porque con la nieve aumenta la intensidad de los UV.

Maquillaje fluido: En lo que a maquillaje se refiere, opta por bases fluidas e hidratantes. Los que son en polvo, al menos que sean especialmente concentrados en nutrientes activos, es probable que sequen más la piel.

Los mofletes de Heidi: Pasar del frío extremo a un calor sahariano es uno de los principales enemigos de la piel. Puede provocarte lesiones en las mejillas, caracterizadas por unas antiestéticas manchas rojas.

Evita las duchas muy calientes: Este punto puede resultar bastante complicado para quien adore ducharse con agua caliente incluso en verano. El agua demasiado caliente ayuda a privar a la piel de su barrera protectora natural, lo que puede hacer que pierda hidratación y se vuelva más frágil.

Dormir en condiciones: No es una tontería: dormir bien es un factor muy importante para la piel. Hay estudios que demuestran que entre las 23 h y las 4 de la madrugada, se registra un pico de producción de colágeno, se activa un proceso de desintoxicación y regeneración. La falta de sueño hace que la piel pierda luminosidad. De ahí, que la industria de la belleza haya hecho tanto hincapié en cremas para uso nocturno porque es precisamente el momento en el que nuestra piel está más receptiva.