Dron
Desde 2014, con la aprobación del primer marco regulador temporal para actividades con drones se han habilitado casi 3.000 empresas en el sector, además de 3.693 pilotos y 4.283 drones. EFE/PACO CAMPOS

El nuevo Real Decreto (amplía la Ley 18/2014) sobre uso de drones que entró el 30 de diciembre en vigor, tras su publicación el 29 de diciembre en el Boletín Oficial del Estado (BOE), amplía a cinco los escenarios operativos de estas aeronaves no tripuladas, que desde ahora podrán volar también en las ciudades, siempre y cuando cumplan con los requisitos de seguridad exigidos por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

“No hay que confundirse, no es que ahora vayamos a ver drones volando por la ciudad sin ningún control, ni mucho menos”, pero sí se utilizarán para muchos más servicios, asegura a Efefuturo el profesor de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) Israel Quintanilla, además de director del máster en Construcción, Pilotaje y Aplicaciones de Sistemas de Aeronaves no Tripuladas (MUAS) en la UPV, que cuenta con más de cien profesores y 30 instituciones y empresas involucrados en su docencia.

Hasta ahora el único escenario legal operativo para drones era el vuelo de día en zonas rurales, fuera de las ciudades.

Casi 3.000 empresas habilitadas en el sector

Desde 2014, con la aprobación del primer marco regulador temporal para actividades con drones se han habilitado casi 3.000 empresas en el sector, además de 3.693 pilotos y 4.283 drones; También se dedican a ello en España 74 escuelas de formación y una veintena de fabricantes, según datos oficiales.

Con el nuevo reglamento se impulsarán nuevos escenarios operacionales, como poder volar en espacio aéreo controlado, vuelos nocturnos, o impulsar nuevas actividades urbanas como la limpieza de rascacielos, inspección de fisuras o daños arquitectónicos de monumentos emblemáticos, control aéreo del tráfico, vigilancia de costas, según el experto.

Bajo el requisito obligatorio de la seguridad, en España los drones podrán sobrevolar entornos urbanos con personas, siempre que no sobrepasen los 120 metros de altura ni un peso superior a 10 kilogramos.

En el caso de que la actividad pudiera entrañar riesgos según AESA se exigirían medidas para mitigarlos (ampliar el número de hélices de los drones, acompañarlos de paracaídas, acordonar zonas de trabajo para evitar accidentes, etc).

Limitaciones de desplazamiento

El radio visual máximo de desplazamiento de los drones en la ciudad será de cien metros, a una distancia de al menos 50 metros en horizontal de edificios y personas, lo que hace pensar que de momento, multinacionales como Amazon no optarán por transportar mercancías por el aire, según el experto.

El doctor ingeniero de la UPV, y miembro de la Comisión Asesora de Drones de AESA, recuerda que Amazon ya ha realizado pruebas de transporte de mercancías con aeronaves no tripuladas en el Reino Unido, y "lo que quiere es que el proceso sea automatizado"; sin embargo actualmente toda la normativa a nivel internacional exige un piloto detrás del dron.

Con la nueva regulación de RPAS (Remotely Piloted Aircraft Systems), que es como se denominan técnicamente los drones pilotados, estas aeronaves también podrán volar por la noche y en el espacio aéreo controlado, es decir, en el de la aviación tripulada.

Asimismo, el nuevo reglamento determina que en zonas despobladas el radio de visión de 500 metros (que equivale aproximadamente a 80 hectáreas, es decir unos 160 campos de fútbol) es ampliable a otros 500 sucesivamente, siempre que un observador mantenga contacto visual con el artefacto.

Impulso al sector

Todos estos nuevos escenarios operacionales fomentarán el crecimiento del sector por permitir actividades que hasta la actualidad no eran viables. Así, se podrá ampliar la superficie de vuelo de servicios de agricultura de precisión, cartografía, vigilancia de cultivos, control de vertidos de escombros, o inspección de construcciones ilegales en el campo que ya se venían haciendo en espacios más reducidos.

En España, se está trabajando “muy bien a nivel regulatorio” con una integración paulatina de los drones en la vida cotidiana. “Estamos en la misma fase legislativa que países como Alemania, Reino Unido o Francia”, señala.

Se están generando aplicaciones y casos de éxito que hasta hace poco eran “impensables”, como el caso del ayuntamiento valenciano de Algemesi, que utiliza drones para la vigilancia de hurtos de campos de naranjas, y también se usan para servicios de emergencias o vigilancia marítima. Quintanilla insiste en que la nueva normativa “permitirá cualquier actividad siempre que se disponga del correspondiente estudio de seguridad operacional” realizado por el operador del dron, y en su caso, aprobado por AESA, haciendo uso de la metodología SORA que ha sido desarrollada por el organismo internacional JARUS.

Desde AESA se está haciendo “un gran esfuerzo” para que la nueva normativa sea acorde a la futura legislación que se aplicará en Europa en el año 2021, añade el experto.

¿Y si tengo un dron pero no soy profesional?

En tal caso, no podrás volar en ciudad y las normas que tienes que cumplir son las mismas que ya te contamos en esta información.

No obstante, hacemos un breve recordatorio: estos vuelos se deberán realizar, por lo general, fuera de los entornos urbanos (a no ser que el dron sea de peso inferior a 250 gramos), de día, alejados a más de 8 kilómetros de los aeropuertos, manteniendo el dron siempre a la vista a un máximo de 120 metros del suelo, en condiciones meteorológicas adecuadas (sin niebla, sin lluvia y sin viento), en espacio aéreo no controlado y sin poner en peligro a personas y bienes en tierra. En este folleto de AESA tienes más información de lo que puedes hacer con tu dron si lo tienes como aficionado.