Ropa y moda
La ropa que llevamos puede decir mucho de nosotros en el ámbito social y también en el laboral. GTRES

Dicen que nunca hay una segunda oportunidad tras una primera impresión, por lo que lo mejor que puedes hacer es vestir acorde para la ocasión. Y es que tu forma de vestir puede decir de ti mucho más de lo que imaginas.

La ropa, el estilo, el corte o el color son elementos que son capaces de comunicar nuestra personalidad y desde el punto de la psicología se ha obtenido mucha información a partir de diferentes estudios, recogidos en Psychology Today.

Basta "con cinco minutos de observación" a la ropa para "sacar numerosas conclusiones sobre una persona", cuentan en esta publicación. Y no solo para un observador preparado, sino también para amigos, una cita, etc... Por ejemplo, tus zapatos pueden dar pistas sobre edad, afiliación política, y rasgos emocionales de la personalidad.

La importancia del color

Estamos expuestos a la psicología del color en cuanto nacemos: las niñas se visten de rosa, los niños se visten de azul. El color tiene el poder de evocar todo, desde la feminidad y la masculinidad hasta la emoción y el apetito. Los tonos más claros pueden sugerir amabilidad, y tonos más oscuros pueden sugerir autoridad. Si hablamos de productos tangibles, un estudio canadiense encontró que el 90% de las primeras impresiones de los consumidores se basan únicamente en el color.

El color rojo en particular es conocido por evocar emociones fuertes, la pasión y la intensidad. Un estudio publicado en la revista Biology Letters encontró que los hombres vestidos de rojo en entornos atléticos pueden inspirar agresión y competencia. Incluso en situaciones neutrales, los hombres que llevaban rojos eran percibidos como más agresivos y enojados que los hombres que llevaban el azul o el gris. En un estudio de 2009, la doctora Juliet Zhu encontró que el color azul sugiere "conocimiento, poder, integridad y seriedad. Evoca una sensación de calma al tiempo que estimula la creatividad ".

Las mujeres que llevan rojo, por otro lado, se perciben de manera diferente. De hecho, los hombres afirman sentirse más atraídos sexualmente por las mujeres con ropa roja y lápiz de labios. Del mismo modo, un estudio de la Universidad de Rochester encontró camareras que llevaban lápiz labial rojo ganaban mayores propinas que las que no usaban ese color. Las mujeres perciben a otras mujeres vestidas de rojo como una amenaza, tal vez porque este color está muy atado a la atracción sexual y la provocación. La psicología sobre este color se basa, para ambos sexos, en cuestiones biológicas.

Vestido para impresionar

Business Insider revisó recientemente varios estudios relacionados con las primeras impresiones. Entre estos, había algunos que relacionaban la calidad y el corte de la ropa no solo con el status, sino también y nivel de inteligencia.

Aparte de optar por ropa de marca para dar a entender un status económico solvente (o elevado), las personas que tienen su ropa a medida se consideran más exitosos.

Uno de los casos más complicados es el que se refiere a la mujer y el trabajo, un ámbito donde ellas resultan juzgadas al máximo por su atuendo. Un estudio elaborado por la Universidad de Hertfordshire aseguraba que la solución ideal para equilibrar identidad profesional con atractivo era el traje con falda.

Un estudio interesante publicado recientemente en Social Psychological & Personality Science encontró que las personas en ropa formal piensan de forma más abstracta y experimentan más sentimientos de poder, afirmando así la idea de que un traje 'confiere' poder. Los pensadores abstractos son más capaces de resolver problemas, analizar y evaluar temas y teorías complejas, así como de comprender las relaciones entre las ideas verbales y no verbales. Estas personas son percibidas como gente que acepta desafíos, con un gran control emocional y a la vez muy creativos y resolutivos.

Psicólogos de Harvard, por su parte, dejan claro que el traje debe exprimirse en el ámbito laboral y optar por unos vaqueros fuera del trabajo ya que, de usar también traje en un encuentro informal, lo que podría transmitirse es opulencia y delirios de grandeza.

La psicología de la moda: nos convertimos en lo que llevamos

Si la ropa puede influir en nuestros pensamientos, puede influir absolutamente en nuestro estado de ánimo. En su libro Mind What You Wear: The Psychology of Fashion, Karen Pine cita la investigación de Adam Galinski, quien fue el primero en acuñar el término "enclothed cognition". Este término se refería inicialmente a las mejoras hechas en agilidad mental cuando el autor un abrigo blanco. El abrigo blanco se asociaba inconscientemente a capacidades mentales más agudas, directamente relacionadas con ciertas profesiones como la medicina, donde los profesionales llevan batas blancas. Así que, en esencia, los psicólogos creen que nos convertimos en lo que llevamos.

La ropa puede aportar grandes dosis de confianza en uno mismo, lo que repercute tanto en el ámbito laboral como en el social.