El coche autónomo de Volvo no puede detectar canguros
Mientras que el sistema de detección de animales de la compañía sueca puede identificar y evitar al ciervo, al alce y al caribú, no es capaz  de detectar los movimientos de los canguros. VOLVO

La tecnología del coche autónomo de Volvo se ha encontrado con un gran e inesperado obstáculo en Australia: los marsupiales. Mientras que el sistema de detección de animales de la compañía sueca puede identificar y evitar al ciervo, al alce y al caribú, no es capaz detectar los movimientos de los canguros.

La razón se encuentra, según declaró el director técnico de Volvo Australia, David Pickett, al medio australiano Abc.net, en que la tecnología de sus vehículos "usa el suelo como punto de referencia", lo que hace difícil medir la distancia a la que se encuentran los canguros cuando saltan.

Por su parte, Kevin McCann, director de Volvo Australia, declaró al mismo medio que este descubrimiento forma parte "del desarrollo y las pruebas de tecnología autónoma" y que "no sería un problema para que los coches autónomos de Volvo estén listos en 2020".

"Cualquier empresa que esté trabajando en el desarrollo del coche autónomo tendrá que hacer el mismo trabajo de desarrollo", señaló McCann al medio australiano, "nuestros ingenieros están en Australia para reunir información sobre cómo se comportan los animales y conseguir que los ordenadores puedan entenderlos mejor".

Los canguros son los animales que causan más accidentes en Australia -un 90% de las colisiones entre vehículos y animales están provocadas por marsupiales-, aunque la mayoría de estos accidentes no son graves.