Comedor escolar
Una imagen de un comedor escolar en España. EUROPA PRESS

Un nuevo estudio ha demostrado que la duración y el momento del almuerzo y el recreo están relacionados con las opciones alimenticias y la actividad física de los niños. Estos hallazgos podrían ayudar a las escuelas a establecer políticas que promuevan comidas escolares más saludables y aumenten la actividad física durante el recreo.

Gabriella McLoughlin, de la Universidad de Illinois, ha presentado esta nueva investigación en la Sesión Científica y Reunión Anual de la Sociedad Americana de Nutrición durante la reunión de Biología Experimental 2017, que se celebra en Chicago.

Para el estudio, los investigadores evaluaron la ingesta del almuerzo y la actividad física de 151 estudiantes de cuarto y quinto grado de dos escuelas de bajos ingresos de Estados Unidos. Cada escuela programó el almuerzo justo antes o inmediatamente después del recreo.

Los investigadores encontraron que, aunque se desperdició menos comida cuando se celebró el recreo antes del almuerzo, no obstante los niños consumieron una mayor proporción de verduras cuando se les ofreció el almuerzo antes del recreo.

Cuando los niños tenían un tiempo más largo tanto para almuerzo como para el recreo, eran proporcionalmente más activos físicamente. Cuando el periodo del recreo de almuerzo era más corto, los niños eran más activos cuando fueron al recreo antes del almuerzo.

La relación entre ingesta de alimentos y ejercicio es independiente del sexo o el peso de los niños"En general, nuestros hallazgos sugieren que los comportamientos en el recreo y el almuerzo están interrelacionados", afirma McLoughlin. "Las opciones de alimentos específicos y los niveles de actividad en los que participan los niños pueden estar sujetos al tiempo y la duración del almuerzo y el recreo".

Las relaciones entre la ingesta de alimentos en el almuerzo y la actividad física fueron independientes de los factores previamente demostrados que contribuyen a la actividad de receso, como el peso de un niño y el sexo.

"La mayoría de la investigación se ha centrado únicamente en la ingesta nutricional o la actividad física durante el recreo", señala Naiman Khan, profesor asistente y líder del equipo de investigación. "Éste es el primer estudio que mide objetivamente la ingesta de alimentos en el almuerzo junto con la actividad física y considera la influencia de la duración y el tiempo".

Las directrices actuales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses recomiendan planificar el recreo antes del almuerzo para reducir el desperdicio general de alimentos.