A las 18 horas de ver rechazado su plan soberanista en el Congreso, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, decidió ayer adelantar al domingo 17 de abril las elecciones vascas. El adelanto tiene ante todo significación política, ya que en la práctica la fecha límite electoral era el 15 de mayo.

El rechazo al plan soberanista se produjo el martes por 313 votos (PSOE, PP, CC, CHA y 3 de IU, 91% de escaños) frente a 29 (PNV, CiU, ERC, BNG, EA y Nafarroa Bai) y 2 abstenciones (de IU-CV).

Ibarretxe insistió en «dar la palabra al pueblo vasco» y dijo que «las elecciones deben servir para trasladar de manera clara el clamor que hay en la sociedad vasca para que se negocie». Además instó al Gobierno a que «no prohiba a ninguna agrupación participar», en alusión a Batasuna, ilegalizada por el Tribunal Supremo en 2003. El ministro de Justicia, Juan F. López Aguilar, lo descartó: «No está en disposición de participar en un censo electoral ni de obtener financiación ni representación». El presidente del Gobierno, J. L. Rodríguez Zapatero, recordó que la ley de partidos está vigente y consideró que no hay margen para que Batasuna condene la violencia y pueda concurrir.

El 23 de febrero se disolverá el Parlamento y acabará la VII legislatura, dominada por el intento del Gobierno vasco (PNV, EA y EB) de sacar adelante otro estatuto que sustituya al de Guernika.

PNV-EA, favoritos en los sondeos

Las anteriores elecciones vascas se celebraron el 13 de mayo del 2001. La coalición PNV-EA logró 33 escaños; PP 19; PSE-EE 13; Batasuna 7 y Ezker Batua (IU) 3. En noviembre, con el plan Ibarretxe no aprobado en Euskadi ni rechazado en Madrid, la Universidad vasca publicó su euskobarómetro. Con comicios ese mes, PNV-EA ganaría sin mayoría y el PSOE adelantaría al PP y se situaría segundo.