Timofilia. La timofilia es sentirse atraído/a por personas que representan los valores de la sociedad: poder, fama y fortuna. Hay personas que se erotizan contando dinero, otras como Jimi Hendrix solía masturbarse con su guitarra y a algunas mujeres les excita un abrigo de pieles, un anillo, o un vestido de alta costura, suelen decir que dormir con estas prendas les provoca sensaciones parecidas a las de dormir con un amante. Todos los personajes adinerados descubren muy pronto las cualidades afrodisíacas de poseer una fortuna.

Transexuales. Un transexual es un persona que no está de acuerdo con el sexo al que pertenece, es decir que siendo físicamente una mujer quiere ser un hombre o viceversa. Hasta hace muy poco se pensaba que era un problema de identidad sexual pero ahora a la luz de los últimos descubrimientos en materia de desarrollo sexual humano se sabe que son personas que a nivel gonádico no recibieron en su cerebro el baño hormonal necesario para adaptar su sexo mental a su sexo físico. Todos los expertos recomiendan que se acomode el cuerpo a la mente porque no es posible hacerlo al contrario.

Para que un transexual pueda someterse a la cirugía necesaria para cambiar de sexo, debe de estar por lo menos un año antes viviendo su identidad todo el día y asistiendo a la consulta de un terapeuta que observe como se adapta a su nuevo estado. Luego se realiza un tratamiento con hormonas del sexo contrario para cambiar los aspectos sexuales secundarios, mamas, vello, reparto de grasa. Estas hormonas transforman ligeramente la masa ósea, provocan la caída del vello en los hombres y la caída del pelo en las mujeres.

Los hombres suelen volverse menos agresivos y las mujeres más. La barba suele eliminarse por electro depilación. El cambio de sexo es un tratamiento muy costoso porque, además de la cirugía, la ingestión de hormonas ha de mantenerse casi toda la vida, porque los efectos de las hormonas son transitorios y desaparecen si la persona deja de hormonarse.

La cirugía de varón a mujer suele costar 6.000 euros o más y consiste en la extirpación de los cuerpos cavernosos y esponjosos del pene y la reconstrucción de una vagina dentro del abdomen con el tejido de la piel del pene, con el tiempo el tejido peneano seco se volverá mucoso y su textura parecerá la de una vagina corriente, se extirpan también los testículos y con la piel del escroto se construye una vulva con labios menores y mayores, la parte sensible y eréctil del glande se coloca como un clítoris. La operación de mujer a hombre alrededor de 9.000 euros, es mucho más difícil que la del hombre porque para hacer un pene se emplea parte de la piel de la cara interna del antebrazo. Todavía no se ha conseguido que este apéndice funcione como un pene verdadero, permanece siempre en estado de semierección.

Transformistas. Los transformistas son personas que se visten del otro sexo, para disfrazarse, para trabajar, o para imitar a alguien en un espectáculo pero en su vida privada permanecen con las ropas correspondientes a su sexo.

Travestidos. Los travestidos son personas que encuentran placer erótico al ponerse prendas del otro sexo. No están incluidos en este apartado (aunque la gente los llame así) a los transexuales que se dedican a la prostitución, los que se disfrazan del otro sexo para conseguir trabajo, para pasar desapercibidos en guerras o catástrofes, o para prostituirse. Tampoco incluye a las drag queens, a los que se disfrazan de mujeres en los carnavales o las que se disfrazan de hombres para conseguir trabajos mejor pagados. Tampoco pertenecen a este grupo los hombres que llevan ropa interior femenina por placer erótico.