El primer día de aplicación de la ley que prohibe fumar en los trenes con recorridos inferiores a las cinco horas, en los andenes y en las estaciones de Renfe, estuvo ayer marcado por la permisividad y la vista gorda en las estaciones y andenes, pero por la aplicación a rajatabla de la ley en los trenes.

«Ya no se hace distinción entre asientos para fumadores y no fumadores, pero en las salas de espera dejamos que la gente se vaya mentalizando poco a poco de que no se puede fumar. No los perseguimos», explicaba un empleado de información de la estación de Sants junto a una fotocopia anunciando la nueva ley.

Algunos pasajeros continuaban saboreando un pitillo a la espera de su tren ante la mirada impasible de los agentes de seguridad. «No hemos recibido orden alguna contra las personas que fuman», afirmaba un agente, más preocupado por recordarle a una turista que quería inmortalizar a sus amigas la prohibición de hacer fotos en el interior de la estación.

Se vende tabaco
Los que sí conocían la prohibición de fumar tenían que aguantarse a pesar de tener un gran estanco con el objeto motivo de su vicio, que continúa vendiéndose en las estaciones. En las ventanas de los trenes de Cercanías aparece la pegatina con la señal de prohibición de fumar.

En la Estación de Sants, en Barcelona, los paneles orientativos eran el lugar donde todos los pasajeros podían advertir la prohibición. «No veo ningún letrero que prohíba fumar en el andén», comentaba una pasajera que esperaba fumando y leyendo un libro. Las cafeterías de Sants echaban humo y lo primero que hacían muchos al salir a la calle era dejar las maletas y encender un pitillo.

 3 preguntas sobre la prohibición de fumar

1 ¿Qué dice la nueva normativa? Se prohíbe fumar en los trenes con recorrido inferior a las cinco horas, en los andenes y en las estaciones.

2 ¿Qué le puede pasar al que pillen fumando en un tren? En Barcelona se le toman los datos y es el subdelegado del Gobierno el que decide la sanción económica que debe pagar. En los trenes no se especifica la cuantía de la sanción.

3 ¿Qué hacen los empleados de Renfe si un pasajero tiene una crisis de ansiedad? Le dan un vaso de agua o de zumo, le tienen ocupado en cualquier actividad o le recomiendan unos ejercicios de respiración.

Así piensan los viajeros entrevistados ayer en la estacion barcelonesa de Sants.

Jose Ramón Cuesta 38 años Barcelona. «Están criminalizando a los fumadores». No me gusta esta ley. Si es un producto del que se beneficia el Estado deberían respetar a los que lo compramos. Al final, apareceran guetos para los fumadores.

José Guirro  81 años  Barcelona. «Encontraría bien que hubiera un departamento para fumadores». Fumo un par de puritos al día, pero nunca en el tren. Estuve en un club de fumadores. Una gran humareda, pero todos en su ambiente.

Eva Gómez 31 años Cádiz. «Hemos pasado de un extremo a otro». Antes no se respetaba a los que no fumaban y ahora a los fumadores. Como clientes que somos, Renfe debería reservar un espacio para fumar. Esta ley me parece fatal.

José Martí 41 años Valencia. «En el fondo me van a hacer un favor, ya que fumaré menos». Me parece bien porque si queremos fumar no debemos molestar, pero no deberían ser tan estrictos. Me he tenido que aguantar tres horas sin fumar.