Las restricciones anunciadas el lunes por el Ministerio de Medio Ambiente para el trasvase Júcar-Vinalopó, que pasará de 80 hectómetros cúbicos a entre 12 y 62, y no se podrá usar para abastecimiento humano, no tendrán repercusiones directas en la ciudad de Alicante.

No obstante, la empresa que suministra el agua a los residentes en la capital, Aguas de Alicante, esperaba este trasvase como «tercera fuente de reservas», para completar los caudales de la Mancomunidad del Taibilla y el canal del Cid. El recorte al trasvase sí afectará de inmediato a las poblaciones del Vinalopó.