Penedès
Los viñedos del Penedès, al paso de dos ciclistas. DOPENEDES

El enoturismo sigue en alza y cada vez diversifica más sus posibilidades. Ya no se trata sólo de visitar bodegas; en realidad, el vino es una disculpa para recorrer y conocer una comarca. Y de paso, claro, se visitan viñedos, se conocen elaboraciones y, por supuesto, se degustan vinos. Las carreteras del vino, wine roads, son la última propuesta.

Una docena de bodegas del Penedès y siete municipios de esta comarca y del Garraf promueven "La carretera del vino", una iniciativa enoturística que recupera la antigua ruta que unía el interior con la costa, usada por los romanos para llevar el vino a diferentes partes del mundo.

Recupera la antigua ruta romana para llevar el vino del interior con la costaLa iniciativa que se pondrá en marcha el mes que viene, se convertirá en la primera wine road de España –entendida como a ruta lineal que sigue un trazado existente y claramente definido flanqueado por bodegas y otros puntos de interés turístico, así como una gran oferta gastronómica–. El recorrido, de 40 kilómetros, va desde Sant Martí Sarroca, en el Alt Penedès, hasta Sitges, en el Garraf, pasado por diferentes localidades, entre ellas Vilafranca o Sant Pere de Ribes.

El proyecto quiere posicionarse como ruta vinícola de referencia, impulsando actividades de manera conjunta y articulada para potenciar el turismo y, a la vez, proteger el territorio y preservar su belleza y valor histórico. La promoción conjunta de la carretera por parte de las bodegas motivará una programación anual de fines de semana tematizados, en los que los visitantes podrán llevar a cabo actividades relacionadas con la misma temática en las diferentes bodegas o la posibilidad de disponer de beneficios en la visita.

En un principio, la ruta está concebida para hacerla con vehículo motorizado, aunque se prevé que en un futuro próximo se pueda hacer a pie o en bicicleta a través de un recorrido alternativo.