Desde su lanzamiento, la PlayStation 3 no está teniendo las buenas ventas que esperaba Sony, especialmente si se compara con el éxito de la Wii, la consola de nueva generación de Nintendo. La compañía es consciente de este hecho pero, lejos de hacer autocrítica, culpa a Internet. Según el director de comunicaciones de Sony América, el escaso éxito de la PS 3 no se debe ni al precio de la consola ni a su escasez de unidades (un problema que también ha afectado a la Wii), sino a las numerosas críticas que la consola ha recibido por Internet, «excesivas», en su opinión, en contraposición a los buenos comentarios de los que ha sido objeto la máquina de Nintendo.