Control de alcoholemia
Un agente realiza un control de alcoholemia en una carretera. ARCHIVO

Uno de cada cinco conductores (el 20%) reconoce que ha conducido tras beber alcohol mientras que el 60% desconoce cuál es el límite legal de alcohol para conducir (que se sitúa en 0,25 mg/l en aire respirado), según el estudio del Centro de Estudios Ponle Freno AXA elaborado con TNS.

Además, al preguntar a los conductores si han sido sancionados en alguna ocasión por conducir bajo los efectos del alcohol, el 7% de los conductores de coche y el 16% de los conductores de moto responden afirmativamente. Sin embargo, cuando se pregunta si conocen a alguien que se haya encontrado en esta situación, más de la mitad los conductores de coche y 7 de cada 10 conductores de moto dicen conocer a alguien multado por conducir tras beber alcohol.

La situación es similar en el consumo de drogas ya que sólo un 1% de los conductores de coches reconoce haber sido sancionado por ese motivo, pero un 8% conoce a alguien que sí lo ha sido. Entre los conductores de moto, el 9% reconoce haber sido multado y un 30% dice conocer a alguien sancionado por conducir bajo los efectos de las drogas.

Los motoristas declaran que desarrollan más comportamientos considerados peligrosos que los conductores de coche Por otro lado, más de un tercio de la población conductora siente que la seguridad en la carretera se ha incrementado en los últimos dos años, un porcentaje que se incrementa en el caso de los usuarios de motos (31%) y bicicletas (35%) que afirman sentirse algo más seguros que el resto. Además, la mayoría de los conductores (el 59%) cree que su comportamiento ha cambiado a mejor en el último año, especialmente los motoristas (68%).

Aunque la opinión mayoritaria (51%) es que la limitación de velocidad se establece por protección, cuatro de cada diez conductores creen que tiene un objetivo recaudatorio, una opinión de mayor calado entre los hombres.  Mujeres y conductores de mayor edad consideran en mayor medida (54% y 57% respectivamente) que limitar la velocidad responde al propósito de reducir los accidentes.

Ocho de cada diez conductores creen que las sanciones en accidentes graves que ocasionen víctimas deberían endurecerse. La presencia de víctimas se establece claramente como un motivo de endurecimiento, ya que en el caso de los accidentes sin víctimas encontramos un 34% que cree que las sanciones deben mantenerse igual de severas.

Factores personales, principales responsables de los accidentes

En cuanto al comportamiento vial, el 85% de los encuestados opina que los factores personales son los principales responsables de los accidentes, un 10% los achaca a factores externos (como la climatología, mal estado de las carreteras o falta de señalización) y el 6% al estado del vehículo. Además, un 14% reconoce que a veces no lleva a los niños debidamente asegurados.

En términos generales, los motoristas declaran que desarrollan más comportamientos considerados peligrosos que los conductores de coche sobre todo en lo relativo a exceso de velocidad, saltarse semáforos en ámbar y adelantar por la derecha. Por su parte, las mujeres reconocen desarrollar menos conductas peligrosas que los hombres, excepto en el caso de llevar casco en la moto (36% de mujeres frente a un 29% de hombres). Los peatones afirman que cruzar la calle por lugares indebidos o con el semáforo en rojo son los comportamientos más negativos.