Abuela y nieto
Una abuela levanta en brazos a su nieto. FLICKR/Martyn Hutchby

A los niños hay que leerles cuentos siempre, sin duda. Ana María Matute no podría estar más de acuerdo. Pero no hay que esperar a que el niño haga uso del lenguaje. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda leer cuentos a los niños desde que nacen hasta al menos los tres años. De ese modo, aseguran, se estimula la adquisición del lenguaje y se refuerza la relación con los padres.

“Leer con regularidad cuentos a niños pequeños desde su nacimiento estimula de manera óptima su cerebro y refuerza la relación con los padres en un momento crucial de su desarrollo. En contrapartida los niños desarrollan el lenguaje, el aprendizaje de la lectura y adquieren capacidades socio emocionales para el resto de su vida”, asegura la AAP en su web.

Estimula su cerebro y refuerza la relación con los padres en un momento crucial de su desarrolloLa AAP recomienda a los pediatras estadounidenses que en la consulta promuevan ante los padres este acercamiento a la lectura para los bebés y hasta los tres años, cuando entran en el ciclo preescolar. Dice esta academia que, al menos en EE UU, un tercio de los niños llegan a preescolar sin los conocimientos suficientes como para aprender a leer.

La Academia Americana de Pediatría invita a sus miembros a "alentar a todos los padres a leer en voz alta textos a sus hijos, lo que puede reforzar la relación entre ambos y prepararlos a adquirir lenguaje y las primeras bases de la alfabetización”.

Es la primera vez que la APP emite este tipo de recomendaciones. El consejo tiene su respaldo científico. Según los neurólogos, una parte importante del desarrollo del cerebro se da durante los tres primeros años de vida.

La estimulación adecuada del niño durante los primeros tres años de vida contribuirá a desarrollar sus aptitudes y capacidades. Y eso implica también la lectura. Una adecuada estimulación permitirá crear una extensa y compleja red neuronal, a partir de los entre 100.000 y 200.000 millones de neuronas con las que nacen.