Nada de yoga, ni baños relajantes, ni masajes, ni curas de sueño; lo mejor contra el estrés es un matrimonio feliz.

Así lo afirma un estudio publicado en el Daily Mail donde la música chill-out y los balnearios se sustituye por una satisfactoria vida en pareja o una relación estable.

Según las investigaciones, las personas que viven un matrimonio feliz combaten mejor el estrés que los solteros.

Una relación estable hace más fácil de sobrellevar las situaciones estresantes

La creencia popular de que las personas solteras tienen una vida sin preocupaciones es errónea según este estudio, donde se concluye que vivir una relación amorosa hace que sea más fácil sobrellevar las situaciones estresantes y enfrentarse a los esfuerzos que imponen la vida diaria y el trabajo.

La psicóloga Roxane Gervais controló los niveles de estrés de más de 400 enfermeras que trabajan en hospitales de Yorkshire (Reino Unido) y encontró que las que estaban casadas o vivían una relación estable, estaban menos afectadas por la presión del trabajo.

Todo lo contrario ocurría con las personas solteras o viudas, que sufrían unos mayores niveles de estrés, llegando al extremo en las personas divorciadas, según se expuso en la conferencia anual de la British Psychological Society's celebrada en York.

Desahogarse en casa

Los investigadores creen que puede deberse simplemente a que las personas casadas pueden hablar con alguien a la vuelta del trabajo, responder a "qué tal te ha ido el día" y desahogarse cuando es necesario.

Este apoyo es aún más importante en determinados empleos, como el de la enfermería, donde las emociones deben ser suprimidas a lo largo de la jornada laboral.

No pueden desconectar del trabajo hasta que no llegan a casa, por eso es ahí donde encuentran su válvula de escape

Gervais pone luz al respecto puntualizando que "cuando un paciente se muere, una enfermera no puede mostrar emoción alguna; si hay una crisis están en primera línea de fuego, la gente les abruma y tienen que aguantarlo.

"No pueden desconectar del trabajo hasta que no llegan a casa, por eso es ahí donde encuentran su válvula de escape", añade.

Mayor longevidad

Investigaciones previas han mostrado que quienes se casan son más propensos a vivir una vida larga que quienes no pasan por la vicaría o no viven una relación estable.

Se especula que esta vida más larga se debe a que las personas casadas cuidan más de sí mismas porque sienten que tienen aún más cosas por las que vivir.

Se benefician del apoyo marital añadido y de la expansión de su red de amigos.

Sin embargo, el divorcio tiene el efecto contrario; hasta el punto de que las mujeres divorciadas tienen un 50% más de probabilidad de desarrollar una enfermedad cardíaca en su vida de divorciada que durante el período conyugal.

Influencia paterna

Los padres estresados cuya jornada laboral es especialmente larga hacen que sus hijos sean más infelices, según otro informe.

Los niveles de estrés de los padres tienen una influencia particularmente poderosa, según descubre este estudio, a cargo del Instituto de Educación situado en Londres.

La investigadora Anna Vignoles lo corrobora, afirmando que "si los padres están más estresados por alguna razón, esto se transmite a los niños".