Aunque para algunas empresas el coste de los empleados sigue siendo lo principal, cada vez un mayor número de compañías dan más importancia a la calidad de vida en el trabajo. La celebración, la pasada semana en Madrid, del Salón Capital Humano ha sido un reflejo de una tendencia que, según su director, José Antonio Carazo, reconoce que un trabajador satisfecho es la mejor tarjeta de presentación para una empresa.

En este sentido, el salón ha servido de escaparate de las soluciones a disposición de los departamentos de recursos humanos que quieran mimar a sus empleados.

Entre ellas, se imponen iniciativas como los servicios terapéuticos con masajes en el mismo puesto de trabajo, tarjetas magnéticas que sustituyen los tradicionales vales por un medio más rápido y personalizado o vales de guardería o de cursos de formación a la medida del empleado. Incluso existe la posibilidad de contratar charlas de seis horas de especialistas para dejar de fumar sin efectos secundarios.

Predicar con el ejemplo

Capital Humano premió a una serie de empresas por su política de RR HH. Telefónica I+D fue galardonada por su gestión activa del talento, acorde con su misión de empresa de innovación tecnológica. Unilever Home and Personal Care, por hacer converger un proceso de integración en el que el empleado se siente responsable de los resultados y la reputación de la empresa.