Melasma
Presencia de un amplio melasma en la frente de una mujer. ARCHIVO

Al melasma se le conoce como mancha hormonal, pero en realidad no lo es, o más bien, es mucho más que una mancha hormonal. Es verdad que las mujeres embarazadas y las que utilizan anticonceptivos son más propensas a tener melasma. Sin embargo, nuevos estudios han revelado que las hormonas son solo un pequeño detonante de estas manchas que aparecen en el rostro y que son muy complicadas de tratar.

La melanina es la sustancia encargada de protegernos contra el sol y es producida por células llamadas melanocitos. El problema llega cuando éstos generan sustancia de más; entonces aparece el melasma.

Cuanto más morena es la piel, más puede presentar melasmaEstas alteraciones en la pigmentación de la piel tienen su origen en la combinación de factores genéticos, la prolongada exposición al sol y hasta en el uso de algunos cosméticos. De hecho, el 75% de las mujeres que utilizan hormonas como control natal no presentan manchas.

Según la dermatóloga Isabel Longo, médico adjunto del servicio de dermatología del Hospital Gregorio Marañón, "el efecto hormonal se produce a nivel local de la piel, no a nivel sistémico, lo que significa que no es tan importante como la predisposición genética, por ejemplo, el fototipo. Cuanto más morena es la piel, más puede presentar melasma".

La alta presencia de estrógenos influye en su aparición, pero como explica el jefe de la sección de dermatología del Hospital La Paz, Raúl de Lucas, el verdadero culpable de la aparición del melasma es el sol. "La exposición solar es la causante. Si se toman las medidas necesarias para protegerse, el melasma no aparece", subraya.

No es alergia al sol, pero la piel se quema intensamente y quedan manchas residualesAunque el melasma no maligniza y sólo representa un problema estético, visitar al dermatólogo es importante ante cualquier aparición de una nueva mancha, pues así se descartan otras posibilidades. En caso de ser manchas hormonales, será muy sencillo identificarlas pues aparecen en la frente, las mejillas y la zona del mentón. "Suelen ser manchas de color marrón, lisas, no palpables y con bordes geográficos", detalla el dermatólogo.

El melasma, la alteración de los melanocitos, es causada por los rayos solares combinados con otros elementos como diuréticos, corticoides, peelings hechos antes de la exposición solar o cosméticos y perfumes que contengan cumarina, compuesto químico que genera fototoxicidad.

"No es una alergia al sol, pero la piel se va a quemar de una manera más intensa y pueden quedar manchas residuales", señala De Lucas. Para evitar que aparezcan las manchas, conviene usar cremas protectoras, así como evitar en la medida de lo posible estar expuesto al sol durante muchas horas.

Cómo tratar el melasma

Eliminarlo por completo del rostro es una tarea casi imposible. De hecho, solo desaparece en 10% de los casos, sin embargo, existen varios métodos para disminuirlo. "Están los despigmentantes tópicos, los peelings químicos y el ácido glicólico. Con éste hay que tener cuidado porque puede empeorar el pigmento”, puntualiza la doctora Longo.

En cuanto al tratamiento con láser, ambos dermatólogos concuerdan en que es de poca eficacia y suele ser bastante agresivo con la piel. Lo que sí aconseja el doctor De Lucas es comenzar a trabajar en las manchas en cuanto aparezcan pues, mientras más pronto se comience, mejores serán los resultados.