Tanto los SMS como el lenguaje que se utiliza en ellos se han convertido en una auténtica revolución, casi en un segundo lenguaje para millones de jóvenes.

Fuentes oficiales han confirmado que este año el idioma abreviado de los SMS podría permitirse en los exámenes de la NCEA en Nueva Zelanda, lo que en España equivale al examen de selectividad.

En principio, se ha determinado que lo importante es que se demuestre de alguna forma que el estudiante cuenta con los conocimientos necesarios, aunque no lo plasme de forma tradicional.

Los defensores de esta medida opinan que estas decisiones sólo integran en otros ámbitos el lenguaje que ya se está utilizando en la calle.

Por otro lado, sus detractores creen que se tiende a empobrecer el idioma.