Hombre durmiendo
Los trastornos del sueño pueden tener graves consecuencias. WIKIMEDIA/CHAD FITZ

No solo se trata de dormir en cantidad y en calidad –tan básico para el organismo como comer o beber–, sino de cómo lo hacemos. La importancia es tal que la falta de oxígeno durante la noche debido a una apnea obstructiva del sueño se asocia a una mayor incidencia de cáncer.

La apnea ya era factor de riesgo de enfermedades cardiovascularesAsí lo han observado investigadores del Área del Sueño de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Su estudio, realizado en 7 hospitales universitarios españoles, ha confirmado así una tendencia ya estudiada en modelos de animales con esta enfermedad del sueño caracterizada por la obstrucción de la vía aérea superior, que ocurre durante el sueño provocando hipoxia (falta de oxígeno) y alteraciones en la estructura del sueño.

"Hasta ahora conocíamos la implicación de la apnea como factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, pero se había estudiado poco su relación con otras patologías como el cáncer, especialmente los efectos que la falta de oxígeno y la hipoxia intermitente pueden tener en la formación y progresión de tumores", según ha explicado el neumólogo Francisco Campos Rodríguez, uno de los investigadores del estudio.

Enlace entre apnea del sueño y cáncer

El trabajo, publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, ha analizado una serie de casi 5.000 personas evaluadas por sospecha de apnea del sueño entre 2003 y 2007 y con un seguimiento medio de 4,5 años.

Diagnóstico temprano y tratamiento correcto podría prevenir el desarrollo de cáncerAl finalizar el periodo, de los 4.910 pacientes incluidos en el estudio, 261 de ellos, un 5,3%, habían desarrollado un cáncer durante el seguimiento, y el marcador de gravedad del síndrome de apnea del sueño que mejor se relacionó con el riesgo de cáncer fue la hipoxia nocturna.

Así, los pacientes que pasaban más de un 12% de la noche con una saturación de oxígeno por debajo de 90% tenían un riesgo casi dos veces y medio superior de desarrollar un cáncer respecto a pacientes que no presentaban hipoxia nocturna, si bien esta asociación se limitaba a pacientes menores de 65 años y de sexo varón.

Estos resultados, según los autores, "sugieren que la hipoxia intermitente asociada a los episodios de apnea podría ser el enlace entre apnea del sueño y cáncer".

"Confirmar que la Apnea Obstructiva del Sueño predispone al cáncer puede tener un gran impacto en las políticas de salud preventivas del cáncer ya que un diagnóstico temprano y un tratamiento correcto de SAHS podría prevenir el desarrollo de cáncer, ha explicado Campos Rodríguez.