Los Monegros
Paisajes sorprendentes saludan en el paisaje único de Monegros. FLICKR/Sbegueria

El paisaje árido de Los Monegros es un escenario perfecto para la práctica de los deportes de aventura. Se pueden encontrar diferentes tipos de quads y todoterrenos con los que emular a los participantes de la Baja España Aragón y descubrir una comarca aragonesa con más alicientes de los que se piensa.

Su paisaje árido es un escenario perfecto para los deportes de aventuraPara iniciarse en la conducción de un quad (motocicleta todoterreno con cuatro ruedas) no se necesita experiencia previa con este tipo de vehículos, solo tener el carnet de conducir B1. Con el mismo en vigor, ya se puede aprovechar la orografía de los Monegros. Esta comarca, situada en el Aragón oriental, a caballo entre Zaragoza y Huesca, dispone de más de 1.000 kilómetros de caminos para recorrer en vehículos todoterreno.

Se puede elegir entre diferentes rutas, según el grado de dificultad que se quiera experimentar. Algunas de las más frecuentadas son Torrollones-Fertilidad, Barranco de la Valcuerna o una ruta ornitológica para descubrir aves. Monegros Aventura ofrece una amplia variedad de recorridos y niveles, con lo que se puede diseñar una ruta a la medida de cualquier necesidad.

Por la senda de la Baja España Aragón

Los vehículos 4x4 también son muy adecuados para este tipo de terreno. Los Monegros es una comarca tan abrupta y desértica como desconocida. Por algo es el escenario de la Baja España Aragón: una de las pruebas más duras del calendario mundial de raids.

La carretera recorre la sierra de Alcubierre, llena de barrancosAlfajarín es el punto de partida de una ruta que lleva por pleno desierto a través de pistas en buen estado, en las que el yeso blanquecino de las piedras se mezcla con el rojizo de los ribazos y con los colores de los campos de cultivo. La carretera que va de Perdiguera a Bujaraloz recorre la sierra de Alcubierre, plagada de barrancos como El Bucal.

Desde el santuario de la Virgen de la Sabina, en muy buen estado de conservación, una pista permite el regreso hasta la sierra, donde se encuentra La Torraza, un torreón de vigilancia del siglo XIII. La parte final del recorrido lleva a la ermita de San Caprasio y, posteriormente, a Perdiguera y su iglesia mudéjar.

Un ecosistema que no es solo desértico

La fama de desierto y zona árida y sin atractivos de Los Monegros choca con una realidad mucho más rica, una vez se conocen con cierta profundidad sus pistas y rincones. Las zonas de protección de aves, por ejemplo, permiten divisar rapaces, como el alcaraván, el búho y el águila real, o la avutarda.

La sabina, desde los dinosaurios, se aclimata a la sequía y las heladas nocturnasOtro de los habitantes de la zona es la sabina, un árbol arraigado desde la era de los dinosaurios, que se aclimata a las condiciones de sequía y heladas nocturnas.

La comarca da también para otras iniciativas de turismo activo, como las que proponen el Parque de La Gabarda y el Centro de Ocio y Aventura del Aeródromo de Tardienta. Con todo, lo mejor es pensar dónde se van a reponer fuerzas con alguno de los platos de la comarca, como las chacinas, el cocido monegrino, el ternasco o las judías blancas con oreja y morro.

En toda la zona hay buenos restaurantes, como La Posada del Portegao (Leciñena, tel.: 974 168 392), el Restaurante Oto (Lanaja, tel.: 974 57 40 98), El Mesón Aragonés (Bujaraloz, tel.: 976 173 204) o Casa Jano (Grañén, tel.: 974 390 425).