El Gobierno ofrecerá a las comunidades judía, evangélica y musulmana, un sistema de financiación similar al pactado recientemente con la Iglesia católica y que entrará en vigor en 2008.

Tanto la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Ferede) y de la Comisión Islámica Española (CIE) solicitaron el fin del "trato de favor a la Iglesia" ofreciendo una "fórmula análoga a los contribuyentes pertenecientes a sus confesiones", según informa ABC .

La Federe felicitó al Gobierno por el trato alcanzado con a Iglesia católica, ya que considera "un sistema más justo al anterior".

La Alianza Evangélica Española (AEA) emitió un comunicado en el que defendió que las confesiones religiosas deberían renunciar a recibir dinero público del Estado y calificó el acuerdo con la Iglesia como "un parche que perpetúa un mal sistema y que va a provocar un efecto llamada al resto de confesiones".