La seguridad ha sido el principal tema de desacuerdo entre ambas partes. «La Consejería de Transportes no puede garantizar la seguridad de trabajadores y usuarios durante toda la noche, por lo que así es imposible poner en marcha esta iniciativa», explica a 20 minutos Ignacio Arribas, de CC OO.

Los trabajadores habían exigido el incremento del número de vigilantes en 250 nuevos efectivos. Y además, que policías municipales o nacionales acompañaran en los trenes al conductor.


«La Comunidad no quería aumentar la plantilla de vigilantes, sino que propuso que los que ya hay en vez de hacer turnos de 7 horas hicieran turnos de 12. Algo inadmisible», señala Fernando Andrés Chicharro, de UGT.

Otro sistema más barato

La consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, ha reconocido que «es más eficaz y menos costoso» un sistema alternativo de autobuses nocturnos que abrir el Metro las 24 horas viernes y sábados. Por su parte, IU ha acusado a Esperanza Aguirre de «hacer promesas que sabe que no va a cumplir, ya que desde el primer momento conocía las dificultades de su propuesta».

Es la segunda vez que fracasa una iniciativa de este tipo. En 1999, cuando Alberto Ruiz-Gallardón presidía la Comunidad, el Gobierno regional quiso ampliar al horario nocturno del suburbano, pero una sentencia judicial lo impidió porque la decisión se tomó sin el consenso de los trabajadores.