A la lista de comisiones que pueden cobrar los bancos a sus clientes habrá que añadir una más a partir del 17 de octubre.

Y es que las personas que reciban una transferencia (enviar dinero de una cuenta bancaria a otra) podrían ver cómo parte de ese dinero se queda en su oficina, fruto del acuerdo del Banco de España con la banca privada, publica el diario económico Cinco Días.

La Sociedad Española de Sistemas de Pagos (Iberpay) ha señalado que, a partir de octubre, los bancos podrán seguir cobrando todo el importe de la operación a la persona que hace la transferencia, como hasta ahora, o que emisor y destinatario compartan gastos.

Este segundo caso sólo se podría aplicar cuando el traspaso de dinero genere costes en la entidad bancaria que lo recibe. Por ejemplo, en aquellas transferencias que incluyan datos erróneos como el número de cuenta o el nombre del beneficiario.

De la medida estarán excluídas, por imposición del Banco de España, el pago de nóminas, de pensiones y la devolución de los impuestos.

Una comisión más

Cada año, los bancos cobran de media a cada cliente 68,52 euros en comisiones, según apunta la Federación de Consumidores en Acción (Facua).

Cada año, los españoles pagamos de media 68,52 € en comisiones
Esta cantidad, que a veces pasa desapercibida, es lógica teniendo en cuenta los numerosos conceptos (Wikipedia) por los que nos cobran los bancos.

El nuevo cargo por transferencias no será aplicado a corto plazo, según fuentes del sector, aunque tampoco es probable que los bancos renuncien a ella, a pesar de resultar un tanto impopular.

Es previsible que las entidades que han retirado el cobro de comisiones a sus mejores clientes, como el Santander, la Caja de Ahorros del Mediterráneo o Bancaja, sigan sin hacerlo por este concepto, aunque otras empresas financieras podrían incluir el cobro por recibir transferencias muy pronto en su lista de tarifas de comisiones.