Un día como hoy hace un año, diecisiete militares españoles perdieron la vida en Afganistán cuando se estrelló el helicóptero Cougar en el que viajaban.

Hoy, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, presidirá el principal acto de homenaje.

Sin embargo, para la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), "el balance de seguridad de la misión en este país no resulta positivo".  

"Más allá de actos, homenajes y reconocimientos, ciertamente merecidos, lo que ha de hacerse es evitar que la falta de previsión y de acciones precisas e inmediatas sitúen a nuestros militares en posiciones de riesgo, que no emanan de su función sino de circunstancias perfectamente previsibles, ponderables y superables", se matiza desde la asociación. 

Sin mejoras

No se ha mejorado en la preparación de las dotaciones

Aunque no ha faltado el reconocimiento y el recuerdo por parte de la AUME -a través de un comunicado-, tampoco han faltado las críticas al no haberse "mejorado en la preparación de las dotaciones y el estado de seguridad de las aeronaves".

"El dolor, el recuerdo y el reconocimiento no debe impedirnos reclamar todos los esfuerzos necesarios para que los miembros de las Fuerzas Armadas que son enviados a misiones internacionales cuenten con todos los medios técnicos y materiales, así como con la preparación y formación, adecuadas y necesarias, para desarrollar su función con eficacia y seguridad", señala la nota.