La Policía ha detenido a dos jóvenes de etnia gitana -uno de ellos menor de edad- como supuestos autores de insultar y agredir a una pareja homosexual en la piscina de La Elipa , de Madrid.

Según informó la Jefatura Superior de Policía, el arresto de los dos responsables se produjo el pasado jueves, después de que uno de los jóvenes denunciara ante la Comisaría de Moratalaz, el 26 de julio, las agresiones sufridas cuatro días antes en dicha piscina por parte de un grupo de jóvenes de etnia gitana.

Según constató la Policía, la causa de la agresión fue la condición sexual de ambos, y según parece los responsables ya habían protagonizado incidentes violentos con anterioridad en las mismas instalaciones del suceso.

Uno de los agredidos relató a los agentes que se encontraban en el agua cuando un objeto "le golpeó la cabeza", por lo que salieron de la piscina y fueron a la zona donde estaban situadas las toallas. Fue entonces cuando un grupo de chicos se dirigió hacia ellos en actitud amenazante, al tiempo que les insultaron y les hicieron comentarios claramente vejatorios y homófobos.

"Maricones, no merecen vivir", les gritaron
Tomando como referencia las declaraciones de testigos presenciales, la Policía explicó que al grito de "maricones, no merecen vivir", los agresores se acercaron a la pareja con ceniceros -de fundición y enorme peso- en las manos.

El denunciante, que perdió el conocimiento tras el ataque, se despertó en la enfermería del recinto, donde le atendió el Samur-Protección Civil. De ahí fue trasladado hasta el hospital de la Princesa, donde ingresó en la unidad de cirugía maxilofacial debido a una fractura orbital y melar.

Los testigos explicaron que los arrestados vivían cerca del recinto de la piscina y que eran conocidos por haber provocado con anterioridad varios incidentes, como roturas de vallas, amenazas e insultos a bañistas e incluso alguna otra agresión.

El detenido por propinar una patada en la cara a la víctima denunciante ha pasado a disposición judicial, mientras que el otro (de 17 años de edad) declarará ante la Fiscalía de Menores.

Tras este incidente, un centenar de homosexuales del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales se concentraron, en señal de protesta, ante la entrada de la piscina municipal para manifestar con "una besada" su rechazo a las agresiones homófobas. También el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, expresó la "condena y rechazo" del Ayuntamiento a "cualquier tipo de agresión que se produzca en cualquier lugar público o privado, mucho más si tiene componentes xenófobos, racistas o ante cualquier tipo de colectivo".