El Papa se muestra eufórico en Valencia: «Os llevo en mi corazón»
Panorámica de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, abarrotada. Abajo, los fieles saludan al Papa en la misa de ayer. (Efe / Reuters)
Las poco más de 26 horas que el Papa Benedicto XVI ha estado en Valencia han servido para presentar al mundo un Pontífice más cercano a la ciudadanía y sonriente (casi eufórico) de lo que parecía nada más llegar. «Os llevo en mi corazón», dijo en su despedida.

El Papa Ratzinger no dudó en bajar la ventanilla del papamóvil para sentirse más próximo, ni en modificar el itinerario previsto para regresar al aeropuerto (volvió en su particular vehículo hacia el centro en lugar de ir directamente a Manises en un coche cubierto). Las gafas de sol también formaron parte del atuendo papal. Y la horchata, de su dieta, porque le encantó. Aprovechó para denunciar que hoy la familia vive «acechada», por lo que pidió que ayude «al matrimonio indisoluble formado por un hombre y una mujer», lo que levantó aplausos en la misa que concluyó el Encuentro. «Reconocer y ayudar a esta institución», dijo ayer, «es la mejor garantía para la dignidad».

Benedicto XVI también será recordado por el encuentro con la familia de los 42 fallecidos en el accidente del metro. El sábado rezó en la estación de Jesús y en sus palabras siempre hubo un recuerdo para los familiares.

Por otra parte, no se ha tenido que lamentar ningún incidente, aunque más de 1.100 peregrinos han sido atendidos este fin de semana por lipotimias y mareos. Casi 700 en el oficio de ayer (había 34 grados centígrados). 25 fueron trasladados a hospitales, casi todos de carácter leve.

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En el encuentro con ZP no hubo «reproches»

«La ausencia de Zapatero es lo habitual». El Gobierno ha justificado la ausencia de Zapatero en la misa que ofició ayer el Papa citando los ejemplos de Jacques Chirac y George Bush, que tampoco asistieron a actos presididos por el Pontífice en sus países.

Sin embargo, el portavoz del Vaticano recordó que hasta Fidel Castro en Cuba acudió a las misas de Juan Pablo II. Pese a todo, ambas entidades recalcaron el clima de amabilidad y cortesía de la reunión entre Zapatero y Benedicto XVI el sábado, sin «reproches» en torno a la política familiar. Aún así, el presidente fue despedido con gritos de «¡fuera, fuera!» por el público.

Quienes sí acudieron a la misa de ayer fueron los Reyes, Rajoy, Moratinos y Rita Barberá, así como el presidente del Consell, Francisco Camps, quien agradeció al Papa su recuerdo a las víctimas del accidente de metro. La Familia Real al completo, incluida Leonor, vinieron al Encuentro el sábado.

¿‘Botellón’ o visita papal?

El Encuentro Mundial de las Familias también dejó en la ciudad, sobre todo en el cauce, montañas de basura, reconocido por los barrenderos. El Consistorio dice que esperaba aún más suciedad.