Takeru Kobayashi, el ganador del certamen
Takeru Kobayashi, el ganador del certamen (Brendan McDermid / Reuters). Brendan McDermid / Reuters

EE UU no pudo recuperar el honor de contar con el hombre que más rápido come perritos calientes.

Un japonés, Takeru Kobayashi (Wikipedia), volvió a ganar el certamen que con motivo de la celebración del día de la independencia estadounidense se celebra cada año en Coney Island (Nueva York).

Kobayashi se comió la friolera de 53 perritos y 3/4, estableciendo un nuevo récord y dejando pequeña la cifra de 52 bocadillos que consiguió engullir Joey Chesnut, la gran esperanza americana para batir al japonés.

Este disparatado concurso data de 1916, y en los últimos años ha estado dominado por el pequeño nipón (pesa tan sólo 65 kilos), que ha batido desde 2001 a todos sus rivales.

Los japoneses, absolutos dominadores

Nueve de los diez últimos vencedores de este torneo internacional provenían del país del sol naciente, y pese a su constitución fibrosa vencieron en su propia casa a los concursantes estadounidenses, la mayoría de talla XXL.

En segundo lugar quedó el californiano Joey Chesnut (Wiki), un joven de 22 años y 105 kilos de peso que batió el récord de su país, pero que no logró alcanzar la marca nipona.

Tercera, con 37 perritos calientes en su estómago, fue, Sonya Viuda Negra Thomas, una diminuta mujer coreano-estadounidense que pesa 45 kilos.

El evento fue presenciado por 15.000 espectadores
Su comilona fue presenciada por unos 15.000 espectadores, en un certamen en el que casi todos los participantes utilizaron la técnica Salomón, ideada por Kobayashi, por la que se parten las salchichas en dos antes de engullirlas.

Los panes se comen por separado, tras ser previamente sumergidos en agua para que sean más fáciles de tragar.

Con esta técnica, Kobayashi logró revalidar el cinturón de mostaza con el que se premia al ganador del concurso y perpetuar durante un año más el dominio japonés en pleno terreno estadounidense.