Richard C. Moore «la es algo que sí practico»
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BIO Tiene 46 años y dice ser soltero de profesión. No es padre, pero tiene tantos sobrinos que ya ha perdido la cuenta.

Son las cinco de la tarde y Richard está tomando un té, recién importado de Scunthorpte (Reino Unido), su pueblo natal, al que nunca va más de dos veces al año.

 

Si está tan habituado a España como dice, ¿por qué toma el té y no duerme la siesta?

Es el único rito de mi país que no he dejado, tomar el té a media tarde. He de decirte que la siesta es algo que también practico.

¿Richard Collins Moore es su verdadero nombre y es de verdad inglés?

La gente suele pensar que interpreto a un inglés y lo que no saben es que mi personaje soy yo mismo, pero cuando tenía diez años.

Era empollón y llevaba gafas de pasta, ¿verdad?

(Risas) Ni llevaba gafas ni era empollón. Era un cobardica inteligente.

El que escapaba de las peleas y se chivaba al profesor...

Exacto, nunca quise ser un valiente. De ésos ya hay muchos en el mundo. A mí me gusta reivindicar la vulnerabilidad.

¿También llegó a España huyendo?

(Risas) Más o menos.

¿De qué huía?

De mi madre... Es broma, de la rectitud y la rígida educación en la que me criaron.

¿Cómo llegó a la tele?

Estaba representando montajes de los Monty Python en la sala Alfil de Madrid. Le hice gracia a un productor y ahí empezó todo.

¿Es tan agradable y risueña Eva H. como parece?

Es mejor aún. Es tan sencilla, tan buena persona... Todos son geniales, porque la Marta Nebot es una genio...

¿Ha vivido Marta en Cataluña?

(Risas) Sí, durante 18 años.

¿Qué es lo que más le sorprendió de España?

La buena calidad de vida que hay. Desde el primer día supe que me quedaría.

Y los españoles, ¿qué vieron en usted?

Todos me dicen que soy muy poco inglés.

¿En qué sentido?

Por ejemplo, en que soy muy tocón y me gusta dar besos y toquetear.

¿Y cómo se supone que debería ser por haber nacido en Inglaterra?

No sé, el típico inglés borracho (risas).

* Cuatro. Hoy; 24 h.