Un día sin inmigrantes nos dejaría sin obras, menú del día y canguro
. Jorge Paris

¿Qué pasaría si mañana los inmigrantes que viven en España no fueran a trabajar? El país se paralizaría, estrangulado. Nadie recogería la fruta de nuestras huertas, las obras se quedarían vacías, ningún camarero nos serviría el menú del día, sin olvidar que al volver a casa tendríamos que plancharnos la ropa porque la asistenta no ha venido.

Lo que de momento sólo es una hipótesis aquí, en España, en EE UU fue una dura realidad este lunes. Miles de inmigrantes hicieron huelga y salieron a las calles para exigir a Bush más y mejores derechos. Dejaron patente que la fuerza laboral de los extranjeros es clave para muchas economías, también para la española.

Construcción y hostelería

España tiene en la actualidad dos millones de extranjeros que cotizan a la Seguridad Social.

El 30% se concentra en la construcción (340.000), aunque hay otros 125.000 que también van al tajo sin papeles. Sin ellos, la mitad de las 800.000 viviendas que se levantaron en 2005 no se habrían construido.

Los inmigrantes son también vitales en otros sectores, como en la agricultura, donde son el 22% de los asalariados (en las comunidades levantinas son la mitad); en la distribución (son un tercio) y en la hostelería (el 20%). La cadena VIPS, por ejemplo, tiene más de 80 nacionalidades en nómina.

Además, la mitad de los 682.000 empleados del hogar son extranjeros (nueve de cada diez son mujeres). El Gobierno cree que la mayoría de los 350.000 nuevos empleos que creará la nueva ley de dependencia serán desempeñados por foráneos.

Menos sueldos más pensiones

Los inmigrantes cobran entre un 30 y un 40% menos que los españoles.

A pesar de esta discriminación salarial, el año pasado enviaron a sus países de origen 3.844 millones de euros, un 10% más que en 2004. Su trabajo también ha servido para retrasar la crisis del sistema público de pensiones, prevista para 2012, al año 2025.

Muchos extranjeros segundo problema

Según el último barómetro del CIS, la inmigración es el segundo problema del país para los españoles. Seis de cada diez cree además que hay demasiados. Una aplastante mayoría, un 84%, sólo les permitiría la entrada si llegaran con un contrato de trabajo en la maleta. Otro 47% cree que sus sueldos han bajado debido a la llegada de los inmigrantes.

¿Sabías que...

  • En nuestro país viven cerca de cuatro millones de extranjeros, el 9% de la población
  • Un millón está en situación irregular.
  • España es el país de la UE que más inmigrantes recibió en 2005, 652.000.
  • El 15% de los bebés que nacen ya son hijos de madres extranjeras.
  • Marroquíes y ecuatorianos son las colonias más numerosas, un millón entre ambas.
  • El 10% de las bodas unen extranjeros y españoles.

Fuentes: Ine, Oficina Europea Eurostat, Banco de España, Ministerio de Trabajo, CIS, Consejo Económico y Social, CC OO  y UGT.

Patrón y empleado: dos caras de la misma moneda

.José María Peralta, 32 años. Oficial de obra en una empresa de pocería.

Tiene a su cargo a 19 trabajadores, todos extranjeros. «Si mañana no viniesen a currar, me voy a mi casa, pues no podríamos hacer nada. Este trabajo es muy duro y no lo quieren los españoles, sólo los inmigrantes».

.Rafael Sánchez, 30 años. Ecuatoriano, lleva seis años en España.

«Todo este tiempo he trabajado en el sector de la construcción, donde hay mucho empleo para los extranjeros. Mis hermanos y mis amigos ecuatorianos también trabajan aquí en lo mismo. Somos necesarios».

.Romina Heltner, 26 años. Camarera en el restaurante Valiño de Madrid.

Esta argentina lleva tres años en España. «Si un día los extranjeros parásemos, todo sería un caos, sobre todo en el sector de la hostelería. No tuve dificultad para encontrar trabajo de camarera, hay mucha demanda».

.Enrique Valiño, 41 años. Empresario hostelero.

«Tres de mis seis empleados son inmigrantes, todos con sus papeles y ganando lo mismo que un español. Es lógico que trabajen en sectores como el nuestro porque la mayoría de los españoles no quieren este curro. Hay que echar horas».

.José Manuel Ruiz, 29 años
Empresario agrícola de Alhama de Murcia.
Trece de los 16 trabajadores de su finca son inmigrantes. «Si no fuera por los extranjeros, mi negocio iría a pique», dice. «Los españoles no quieren trabajar en el campo. Por eso, la regularización fue vital para el sector», añade.

.Edwin P. Guangatal, 29 años
Ecuatoriano, lleva cuatro años en España.
Consiguió los papeles con el proceso de regularización. «Antes nadie me daba trabajo», dice, y se siente afortunado: «Mi hermano es ilegal en EE UU y lo está pasando mal». Él, en cambio, piensa ya en comprarse un piso.