Pederastia interior
La Guardia Civil coordina la operación que se ha iniciado en Pontevedra. EFE
El titular del Juzgado número 2 de Caldas de Reis, Manuel Angel Pereira, ha reanudado a primera hora la toma de declaraciones de los detenidos por su presunta implicación en la red internacional de pornografía infantil que operaba a través de Internet.

Tras los interrogatorios de ayer, que se prolongaron hasta pasadas las doce de la noche, el juez ha decretado ya el ingreso de
cuatro de los nueve detenidos que han prestado declaración en este juzgado pontevedrés.

Gran operación contra la pederastia a nivel mundial

La operación, iniciada en Pontevedra, se ha desarrollado en doce países de Europa e Hispanoamérica y en España se ha llevado a cabo en trece provincias. A través de Eurojust e Ibered -los organismos que coordinan las policías europeas e hispanoamericanas, respectivamente- se han localizado más de novecientas conexiones en España, Francia, Italia, Suecia, Holanda, Chile, Argentina, Panamá, Costa Rica, México, República Dominicana y Uruguay.

En las mismas se han llegado a distribuir más de 20.000 artículos con contenido pedófilo, entre vídeos, fotografías y archivos MP3

Los implicados distribuían pornografía infantil a través de un chat público de habla hispana. En España, la operación se ha llevado a cabo en Madrid, Alicante, Valencia, Salamanca, Zamora, Burgos, Vizcaya, Lérida, Barcelona, Asturias, Tenerife, Mallorca y Pontevedra, en donde han sido detenidas hasta el momento un total de diecinueve personas.

Las investigaciones se iniciaron el pasado 19 de enero, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la denuncia de un ciudadano de Caldas de Rei (Pontevedra) en la que manifestó la existencia de fotografías de contenido altamente agresivo en las que aparecían menores de muy corta edad y que se podían conseguir a través de una sala de chat.

Tras comprobar la veracidad de esta información, la Guardia Civil inició un dispositivo de observación y seguimiento de todos los contenidos que se difundían a través de esta sala, con el fin de identificar y localizar a las personas que introducían este tipo de material pornográfico, logrando en tan sólo quince días identificar más de novecientas conexiones desde distintos puntos de todo el mundo.

Posteriormente, debido al ámbito geográfico que abarcaba la investigación, la Guardia Civil a través de la Fiscalía española contactó con Eurojust y con Ibered. Durante el desarrollo de la operación se han celebrado varias reuniones de coordinación operativa, en las que han participado jueces de todos los países implicados.

Una vez localizadas todas las conexiones en los diferentes países se están practicando registros de forma simultánea en domicilios de España y del resto de países.

En los diferentes registros se ha intervenido abundante material informático, cámaras de vídeo, CD's, vídeos, fotografías, así como diversa documentación que está siendo analizada por los investigadores, no descartándose nuevas detenciones.