Concepción artística de un agujero negro (NASA).
Concepción artística de un agujero negro (NASA). NASA

La NASA explicó que la simulación informática les ha permitido recrear esas conflagraciones cósmicas, con lo que se proporcionan "las bases para explorar el Universo de una forma totalmente nueva".

Se han conseguido las bases para explorar el Universo de una forma totalmente nueva

Los agujeros negros son regiones del Universo en las que la gravedad es tan extrema que nada puede escapar de su atracción, ni siquiera la luz.

Según la teoría de la relatividad enunciada por Einstein a comienzos del siglo pasado, cuando se fusionan dos agujeros negros, las ondas gravitacionales escapan del centro de la conflagración a la velocidad de la luz, lo que produce una distorsión del espacio.

Esas fuerzas gravitacionales son alteraciones del tiempo y el espacio, un concepto de cuarta dimensión que Einstein llamaba "espacio-tiempo".

"Estas fusiones son el hecho más poderoso que ocurre en el Universo. Cada una de ellas genera más energía que todas las estrellas del Universo juntas", señaló Joan Centrella, directora del Laboratorio de Astrofísica Gravitacional del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA.

Hasta ahora, las ecuaciones sobre la Teoría General de la Relatividad de Einstein eran tan complejas, que los ordenadores se bloqueaban.

El problema se resolvió con la supercomputadora del Centro Ames de Investigaciones de la NASA, en el estado de California (EEUU), indicó el comunicado de la NASA.

Según los científicos de la NASA, las ondas gravitacionales son una fuerza ajena a la materia y pueden penetrar el polvo y los gases que nos impiden ver los agujeros negros y otros objetos en el cosmos.

Hasta ahora, las ecuaciones sobre la Teoría General de la Relatividad de Einstein eran tan complejas, que los ordenadores se bloqueaban
La simulación se realizó con dos agujeros negros de igual masa en diversas posiciones, correspondientes a las últimas órbitas previas a su fusión.

En cada simulación, no importa cuál fuera su punto de partida, los agujeros negros mantuvieron una órbita estable y produjeron ondas idénticas durante la colisión.

"Esta combinación sin precedente de estabilidad y reproducción, confirmó a los científicos que las simulaciones se ajustaban a las ecuaciones de Einstein", señaló la NASA.

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