Alimentación
Una mujer comiendo una hamburguesa. ARCHIVO

Casi el 40% de los españoles sufren dispepsia funcional, una alteración crónica que dificulta e impide la digestión completa. Por su alta prevalencia, la dispepsia constituye un problema sanitario y socioeconómico de gran magnitud, aunque sólo una cuarta parte pide ayuda médica.

El principal síntoma de la dispepsia es el dolor en el área del estómago, junto con la sensación de saciedad precoz y la pesadez tras las comidas.

Los pacientes presentan depresión y ansiedad con mayor frecuenciaPese a su naturaleza en general benigna, la dispepsia afecta de forma significativa a la calidad de vida de los pacientes, que presentan con mayor frecuencia depresión, ansiedad y ciertos rasgos de la personalidad como gestos obsesivos e hipocondríacos.

Las investigaciones sobre el origen y la causa de la enfermedad actualmente se dirigen a varios factores multifactoriales: por un lado, se ha visto cómo una infección gastrointestinal previa puede ser uno de los agentes desencadenantes y por otro factores ambientales como el estrés crónico parece que pueden modificar el funcionamiento digestivo.

Dado que la prevención de la enfermedad no resulta posible ya que tampoco se conoce su etiología, los expertos -que se han reunido en Sevilla, en el Congreso Anual de la Sociedad Española de Patología Digestiva, remarcan la necesidad de desarrollar fármacos con mayor eficacia para el tratamiento de la hipersensibilidad visceral.

Pautas básicas para una buena digestión

  • Mastica bien todos los alimentos.
  • Come despacio y sin ingerir aire.
  • Evita comer en exceso.
  • No bebas mucho líquido en las comidas (disminuye las secreciones del jugo gástrico).
  • Procura no cenar a última hora del día (en ese momento se detiene el proceso digestivo).
  • Cena como mínimo dos horas antes de irte a la cama.
  • Evita comer alimentos demasiado grasos, carbohidratos, alcohol y café.
  • No son recomendables las bebidas con gas.
  • Vigila tu estrés, tu ansiedad y nerviosismo.
  • La siesta es buena, pero tras comer conviene esperar una hora y no recostarse completamente (favorecemos el reflujo gastroesofágico).
  • Antes de volver a la actividad, espera al menos dos horas tras la comida y hora y media tras el desayuno o una cena ligera.