robinho balón
Robinho dio muestras de su dominio con el balón en su presentación (Efe). EFE

"Estaba muy ansioso por llegar a Madrid, sentí una felicidad muy grande al ver que desde primer momento hubo muchos aficionados apoyándome. Espero devolver ese cariño a la afición con buen fútbol", afirmó refiriéndose a las decenas de aficionados que le aguardaban a las 6.00 en el aeropuerto.

"Estoy contento y satisfecho de llegar al Real Madrid, un equipo con jugadores excelentes, y de vestir esta camiseta de tanta tradición y títulos. Tengo calidad para ayudar al equipo y sólo pienso en jugar bien", agregó.

Robinho hereda un dorsal mítico para los brasileños y con peso en la historia del Real Madrid. Recibe el 10 que portaba Luis Figo, pero no siente presión. "Es un número importante pero más es estar en el Real Madrid", comentó.

Con el mismo descaro asume el reto de ser titular en el Real Madrid y la presión de romper con dos años sin títulos de su nuevo equipo. "La presión es grande pero llego de la selección brasileña donde también es enorme. Estoy habituado a ella y tengo muchas ganas de jugar", recalcó.

El delantero brasileño lamentó no poder haberse incorporado antes a su nuevo equipo y poder comenzar la temporada en igualdad de condiciones que sus nuevos compañeros. Pese a ello, mandó un mensaje a Vanderlei Luxemburgo:

Estoy en forma y, si el profesor Vardelei me ve para debutar el domingo, estoy preparado

"Desde que llegó el interés del Real Madrid dejé claro que quería venir. Fue una negociación larga pero estoy muy tranquilo por como ha ocurrido todo. Quería venir antes pero la demora en las negociaciones me lo impidió. Estoy en forma y si el profesor Vanderlei me ve para debutar el domingo estoy preparado", anunció.

A Robinho no le gusta que le llamen galáctico ni tampoco está cómodo con las comparaciones. Lo demostró huyendo de la similitud con su compatriota Ronaldinho, estrella del Barcelona.

El nuevo jugador del Real Madrid, que explicó su habilidad en el regate gracias a su pasado en el fútbol sala -"me ayudó a tener movimientos de regates"- se dio un mes para estar totalmente adaptado a su nuevo club y se marcó ambiciosos objetivos.

"Mi primer objetivo es ser campeón con el Real Madrid, ayudar para lograr todos los títulos a los que aspira, jugar bien y convertirme en uno de los mejores jugadores del mundo. Construir historia en el club", reconoció.

Robinho quiere "transmitir magia en el campo"

Robinho aspira a "transmitir magia en el campo" y desde su primer entrenamiento luchará por la titularidad sin pensar en los rivales de entidad que tiene por su puesto. "Tengo que luchar por buscarme un hueco en el equipo, pero siempre, tanto en mi club como en la selección, trabajo con la mentalidad de ganarme la titularidad. Dependerá del profesor Luxemburgo", concluyó.

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