El Real Madrid tendrá que apretar fuerte en esta recta final del campeonato si quiere aspirar al título de Liga. Sus opciones cada vez son menores, después de una semana fatídica en la que el conjunto de Vanderlei Luxemburgo ha visto cómo el Barcelona doblaba su renta al frente de la clasificación. Hace tres semanas el Real Madrid presionó al conjunto catalán colocándose a sólo cuatro puntos, gracias a la victoria del Atlético en el Camp Nou (0-2), pero después de tres encuentros la diferencia se ha vuelto a ampliar a ocho puntos.

Dos tropiezos seguidos

Dos derrotas consecutivas del Real Madrid, en casa contra el Athletic (0-2) y en Riazor contra el Deportivo (2-0), unidas a la victoria del Barça ante el Mallorca (2-0) y al empate que logró el sábado en Soria (1-1), han vuelto a dejar el título en las manos del cuadro de Rijkaard. Sin embargo, todavía quedan 13 jornadas de Liga, 39 puntos en juego, y en el seno del conjunto blanco nadie duda de que existe margen para la remontada. El Valencia, por ejemplo, también remontó ocho puntos en las últimas 13 jornadas para proclamarse campeón de Liga la temporada pasada.

Inicio complicado. El calendario más inmediato es favorable al Barça, ya que el Real Madrid jugará dos de los próximos tres partidos fuera de casa (Valencia y Getafe), y recibirá en el Bernabéu al Betis. El Barça deberá afrontar el derbi contra el Espanyol como su mayor obstáculo.

Más asequible. El Madrid debería aprovechar los siguientes partidos (Málaga y Albacete) para recortar, ya que el Barça lo tendrá más crudo con Depor y Betis.

El clásico. El Real Madrid-Barcelona será el 10 de abril. Los blancos no pueden fallar en casa. 3-0 en el Camp Nou.

Dos huesos. En la recta final, el Madrid tendrá dos compromisos difíciles ante Sevilla y Atlético. El Barça, uno en Mestalla. Los blancos acaban en La Romareda y los catalanes, en Anoeta.